“Ya no queda nada, se acabó”: la desesperación de los familiares de la única víctima del derrumbe en Miami que todavía sigue sin aparecer

Quienes conocieron a Estelle Hedaya cuentan que era una mujer extrovertida, a la que le encantaba viajar y conversar con extraños. La neoyorquina, de 54 años, es la única víctima que falta encontrar tras el derrumbe del Champlain Towers South, en Miami. Y su familia y amigos están desesperados.

Los bomberos declararon este viernes el fin de la búsqueda de cadáveres en las ruinas de lo que fue el edificio en Surfside, tras un mes de trabajo para retirar capas de escombros apilados.

El derrumbe del 24 de junio en el complejo situado a orillas del mar dejó 97 muertos, y todavía falta encontrar a Hedaya. El lugar quedó plano en su mayor parte y los escombros fueron enviados a un depósito. Aunque los científicos forenses siguen trabajando en la examinación de las ruinas, ya no hay cuerpos donde solía estar el edificio, según publica Clarín.

“Van a cerrar el centro de apoyo para familiares. Ya no queda nada, se acabó”, se lamenta Lisa Shrem, la mejor amiga de Estelle, en declaraciones a The Washington Post. Y agrega: “Ya excavaron hasta los cimientos, y la sensación es de ‘Hasta acá llegamos’. No hay nada peor que eso”.

Ikey, hermano menor de Estelle, proporcionó muestras de ADN y visitó el sitio en dos ocasiones para ver por sí mismo las labores de rescate. Hasta ahora, nada dio resultado. “Ahora que entramos al segundo mes solos, sin ninguna otra familia, nos sentimos impotentes’’, le dijo a The Associated Press.

Excepto por las primeras horas posteriores al desplome, nunca surgieron sobrevivientes. Los equipos de búsqueda pasaron semanas enfrentándose a los riesgos de los escombros, lo que incluía una porción inestable del edificio que todavía estaba en pie, un incendio recurrente y el agobiante calor veraniego y las tormentas de Florida. Examinaron más de 13.000 toneladas de concreto y varillas en ruinas, trabajando piedra por piedra, antes de declarar el fin de las labores.

El equipo de búsqueda y rescate de los bomberos de Miami-Dade se retiró del lugar el viernes en un convoy de camiones de bomberos y otros vehículos. Condujeron hasta el cuartel donde hubo una conferencia de prensa en la que se anunció que la búsqueda había concluido oficialmente.

En la ceremonia, el jefe de bomberos Alan Cominsky elogió a los rescatistas que trabajaron en turnos de 12 horas y acamparon en el lugar.

“Obviamente es devastador. Obviamente es una situación difícil en general”, dijo Cominsky. “Pero no podría estar más orgulloso de los hombres y mujeres que representan a los bomberos de Miami-Dade”, acotó.

Las autoridades omitieron aclarar si todavía hay restos humanos que a los patólogos se les dificulta identificar. Pero existe una realidad ineludible y, a la vez, desesperante: Estelle Hedaya, la víctima número 98, sigue sin aparecer.

Hedaya se había mudado hace seis años a Miami para trabajar en la empresa de joyería Continental Buying Group, donde se desempeñaba como directora de operaciones. Tenía un blog llamado Follow the Toes donde narraba sus relaciones, sus viajes y su vida cotidiana. Allí se describía a sí misma como una “neoyorquina que arrasa en Miami”.

“El viaje ha sido largo, pero agradezco todas y cada una de las experiencias que me han convertido en la mujer que soy. He evolucionado realmente y de muchas maneras. Le había dicho al universo que quería vivir en Miami, y acá estoy, viviendo mi sueño”, escribió.

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