“Una red de trata mató a mi mamá y a mi hermana”, denuncia joven Qom

“Mi hermana no se suicidó; mi mamá no sufrió una muerte natural, fueron dos femicidios”, dijo a Télam la joven.

Fernández denunció un contexto de “red de trata de personas con complicidad de la policía” que envolvió la muerte, primero de la adolescente de 14 años, secuestrada y violentada, y más tarde, la de su madre, a los 36 años.

Hasta el 2017-cuando falleció- era su abuelo Eugenio, un hombre reconocido como cacique por los integrantes de la comunidad Yechtakay asentada en Tigre desde 1960, quien llevaba el reclamo legal que ahora promueve Lisette, de 19 años.

En 2013, Micaela desapareció y su mamá Nancy fue a la comisaría sexta a denunciar pero “la trataron de loca, le dijeron que mi hermana se había ido porque quería, algo que escandalizó a mi mamá, que les decía que mi hermana tenía apenas 14 años”, relató.

Micaela reapareció golpeada, con cortes en la cara y el pelo cortado de manera brutal.

“Estaba asustada. La amenazaron. Contó que la había llevado el ’Pato’ Cenizo a una casa, donde le llevaban hombres, que le hacían cosas que no te puedo contar”, compartió.

Cenizo y su hermano, Hugo, fueron detenidos en agosto del 2014, en un operativo conjunto entre el municipio de Tigre y la fiscalía de Drogas Ilícitas, acusados de “venta de drogas y tenencia de armas de fuego”, pero Lisette no sabe si siguen detenidos.

Nancy, a pesar del temor de su hija, fue a la comisaría: “No le hicieron caso. Al contrario, varios policías se presentaron en su casa y la llevaron detenida a la comisaría sexta”.

“La tuvieron toda la noche, la soltaron al otro día y todavía recuerdo que estaba toda golpeada y que contó que la habían golpeado cinco policías mientras le decían: ´india de mierda, callate la boca´”, contó la joven respecto de lo ocurrido a su madre.

En febrero de 2013, un conocido le avisó a Nancy que su hija de 14 años se había suicidado, pegándose un tiro, en la casa de ‘Pato’ Cenizo.

“Mi mamá nunca creyó que Mica se hubiera suicidado. Cuando fuimos a reclamar a la casa del femicida (en alusión a Cenizo) estaba la policía custodiando la casa”, remarcó Lisette.

Nancy enterró a su hija y comenzó a marchar junto a vecinos y organizaciones, hasta la comisaría, denunciando y reclamando justicia.

“Mi mamá recibía amenazas a su teléfono, será por eso que este teléfono no apareció cuando a ella la mataron. La amenazaban y los mismos policías que la habían golpeado en la seccional rondaban la casa”, remarcó.

Temerosa que pudieran hacerle algo a Lisette, en ese entonces de 12 años, su mamá la envió a casa de una hermana.

El 2 de mayo de 2014 Nancy apareció muerta en su casa “semidesnuda y con signos de asfixia”, dijo su hija.

“Mi abuelo Eugenio se presentó como particular damnificado, pero murió en el 2017 cuando yo todavía era menor de edad. Ahora quiero que me dejen acceder a los expedientes, quiero justicia, no tengo dudas que las muertes de mi mamá y mi hermana fueron dos femicidios y que hubo atrás una red de trata y complicidad de la policía”, afirmó la joven.

Lisette, familiares y amigos de las víctimas marcharán mañana a los tribunales de Munro, ubicados en Ricardo Gutiérrez 4041, para pedir que se les permita el acceso al expediente.

Télam consultó al Ministerio de las Mujeres, Políticas de Género y Diversidad Sexual para saber si estaban acompañando a la joven, que no tiene representante legal.

Desde el organismo confirmaron que “está interviniendo el área de Casos Críticos” que hablaron con Lisette y con la fiscalía “ya que efectivamente, las causas están archivadas”.

“Yo pido justicia, no tengo dudas que fueron dos femicidios. Mi mamá era una luchadora, aún después de las amenazas y golpes siguió luchando por mi hermana es un ejemplo que me da fuerza para seguir”, concluyó la joven.

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