Una mujer asesinó a puñaladas al pedófilo que abusó de tres de sus hijos: “Hice lo que cualquier madre haría”

Una mujer del Reino Unido mató a puñaladas a su vecino tras enterarse que había abusado de tres de sus hijos menores de edad.
 
Tras el asesinato, la madre se entregó a la justicia y fue condenada a siete años de prisión.
 
En diálogo con los medios, los jóvenes hablaron por primera vez sobre el crimen.

 

La protagonista de esta historia se llama Sarah Sands, quien salió de su casa una noche de otoño del 2014 con una capucha en la cabeza y con un cuchillo en mano rumbo a la casa de su vecino, un anciano de 77 años llamado Michael Pleasted que había abusado de sus hijos.
 
Fue entonces cuando al toparse con el sujeto le asestó ocho puñaladas.

 

Pleasted había abusado de su hijo mayor de 12 años, Bradley, y de los gemelos de 11, Alfie y Reece.
 
El hombre se había ganado la simpatía de la familia en Silvertown, lo que le permitió frecuentarse con los menores de edad hasta que las víctimas decidieron romper el silencio sobre el calvario que estaban viviendo.

 

“No sabía lo que estaba haciendo allí”, aseguró Sarah Sands en su declaración.
 
“Me di cuenta de que había cometido un gran error. Él no estaba arrepentido de ninguna forma. Dijo ‘tus hijos están mintiendo’. El mundo entero se congeló”, confesó conmocionada.

 

Una mujer asesinó a puñaladas al pedófilo que abusó de tres de sus hijos: “Hice lo que cualquier madre haría”
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Luego indicó que aunque en un principio no tuvo la intención de matar al abusador, reveló que Pleased “tenía el cuchillo en su mano izquierda” y que “trató de agarrarlo”.
 
El momento en que Sarah ingresó a la casa del anciano quedó grabado y la justicia la declaró culpable de “homicidio involuntario”.

 

“Hice lo que cualquier madre haría”, excusó la mujer.
 
A ocho años del hecho que conmocionó al mundo entero, sus hijos hablaron sobre el caso en diálogo con la BBC.

 

“Nos hizo sentir más seguros, pero no frenó las pesadillas”, precisó su hijo Alfie.
 
“Pero nos dio una sensación de seguridad porque no teníamos que caminar por la calle pensando que iba a venir a la vuelta de la esquina”, confesó. 
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