Terapia intensiva: ¿Por qué es importante hablarle a los pacientes en coma?

Los avances científicos de las últimas décadas permitieron comprobar que los pacientes en estado de coma pueden sentir, mirar y oír. A través de diferentes métodos, y con la ayuda de novedosas herramientas, los expertos de la salud detectaron que los estímulos de familiares y vínculos cercanos pueden provocar una respuesta medible.

Pese a no poder moverse, los pacientes que permanecen en un estado de inconsciencia pueden escuchar, mirar o sentir lo que ocurre a su alrededor. “Existen herramientas para medir y saber con certeza que hay estímulos que están llegando a su cerebro”, explicó el Dr. Diego Vega Laiun, especializado en neurofisiología clínica.

Determinados avances, como la resonancia magnética funcional y otras herramientas de diagnóstico por imagen, permiten conocer cómo reacciona el cerebro de un paciente en coma o en estado vegetativo y si es capaz de comprender.

“El coma es una desconexión parcial con el medioambiente. Existen distintos grados de desconexión, hay comas más superficiales y otros más profundos. Se viene estudiando desde hace mucho tiempo a los pacientes para saber el grado de conexión que tienen con el entorno”, advirtió el especialista y socio fundador de la Fundación Argentina de Neurofisiología Clínica.

Las investigaciones en este área permitieron comprobar la existencia de señales de que el paciente en coma siente. Por ejemplo, “al pellizcar un paciente en coma hay un reflejo denominado de retirada: se dilatan las pupilas, cambia la frecuencia cardíaca, eso se diagnostica clínicamente”, afirmó Laiun.

Desde el punto de vista neurofisiológico, “se pueden detectar a través de la colocación de electrodos en la cabeza para ver cómo cambia la actividad eléctrica cortical cuando se aplican diferentes estímulos”, detalló el doctor y agregó: “A eso lo llamamos potencial evocado, porque nosotros evocamos una respuesta en la actividad cerebral que debe ser medible y reproducible para asegurarnos de que realmente ese paciente está sintiendo y cuánto”.

El experto en neurofisiología explicó cómo funcionan estos potenciales evocados. “Son tres: los visuales, donde se aplican estímulos lumínicos para ver si cambia la actividad eléctrica cortical de la corteza oxipiral. Los auditivos del tronco del encéfalo, donde a través de auriculares le damos diferentes sonidos y vemos cómo se forman cinco ondas, que corresponden a cinco partes distintas del cerebro para determinar si hay algún cortocircuito en algunas de esas “autopistas” donde se va trasladando ese estímulo; y el potencial evocado somatosensitivo, que requiere la aplicación de unos artefactos eléctricos en los tobillos y en las muñecas para ver cómo llega a la médula y a la corteza somato sensitiva primaria”.

Los tres métodos otorgan una serie de datos importantes para los médicos. Con esta información pueden actuar a tiempo para poder cambiar la medicación, variar el tratamiento o incluso operar al paciente en caso de que estos estímulos comiencen a apagarse. “Cuando desaparecen por completo, ya se los considera pacientes candidatos a la donación de órganos”, aseguró Laiun.

Está demostrado que los pacientes en estado de inconsciencia que siguen recibiendo visitas de los seres queridos tienen un mejor pronóstico en todas sus variables hemodinámicas -destacó el especialista-, inclusive para quitarlos antes del respirador.

“Muchos familiares de pacientes expresan que ante ciertos estímulos como cantarles o hablarles les responden con una lágrima o mueven una mano. No es un milagro. Está comprobado científicamente que ocurre”, enfatizó.

Los internados que se encuentran en fase terminal también necesitan el contacto de sus seres queridos. “Los ayudan a un mejor morir, que también lo tenemos que tener en cuenta en la medicina”, expresó el doctor.

¿Cómo se dan cuenta? “Porque las aferencias siguen llegando, se van apagando de a poco pero la frecuencia cardíaca se mantiene constante, puede acelerarse un poquito. Esto quiere decir que hay un grado de respuesta autonómica, significa que de alguna manera esos estímulos le están llegando al cerebro y el paciente lo está sintiendo”, explicó Laiun.

Un nuevo desarrollo tecnológico permitió avanzar en la investigación de pacientes en estado de inconsciencia. “Los potenciales evocados cognitivos se utilizan en pacientes en coma, con Asperger, con Alzheimer o que son autistas. Sirven para saber si la persona escucha pero además, si llega a un grado superior de consciencia, es decir si lo puede comprender”.

Estas respuestas son más dificiles de obtener pero marcan el futuro de la ciencia en materia de investigación sobre pacientes en coma. “Nos permite indagar más allá de las fronteras que impone la ciencia, para saber qué tanto puede interpretar un paciente. Es una zona más dificil, pero desde el campo de investigación es muy interesante”, aseguró el neurofisiólogo.

Por último, el experto señaló que “la aparición de avances tecnológicos e informáticos nos ayuda a obtener respuestas muchos más sensibles, de mejor calidad y sobre todo, interpretar mucho mejor cuánto es lo que los pacientes ven, sienten o escuchan”.

 

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