Tensión entre China y Taiwan, la “isla rebelde”: historia y presente para entender el conflicto

Con la visita de Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes de EE.UU., a la isla de Taiwan, se reactivó un conflicto de larga data. El régimen chino advirtió a la potencia norteamericana sobre las posibles consecuencias derivadas de esa gira, considerada como una verdadera afrenta al gigante chino.

El encono chino ante la vecina Taiwan lleva siglos, pero el desencadenante tuvo lugar luego de la derrota japonesa en la Segunda Guerra Mundial. Los nipones controlaban Taiwan hasta entonces, pero el drama del final del conflicto bélico obligó a que se desprenda de sus dominios territoriales. De hecho, Taiwan había sido previamente ocupada por China. Por esto es que el régimen de Beijing considera a la isla como de su propiedad. Es este el eje verdadero del conflicto actual.

Después de su rotunda derrota en la Segunda Guerra Mundial, Japón tuvo que renunciar al control de todos los territorios que había ocupado en China. Los chinos gobernaron la isla con pleno consentimiento de Estados Unidos y el Reino Unido. De todos modos, las cosas no se calmaron en Taiwan. La guerra civil de China, iniciada en 1927, siguió adelante y las tropas del gobierno de Chiang Kai-shek cayeron derrotadas por las fuerzas comunistas lideradas por Mao Zedong. Chiang Kai-shek y algunos funcionarios de su gobierno nacionalista, bajo el emblema del Kuomintang (KMT), se refugiaron en Taiwán a partir de 1949 proclamando la República de China en ese territorio y asegurando a los cuatro vientos que ellos eran su gobierno legítimo.

 

Tras heredar una dictadura de facto, y enfrentando la presión de la sociedad contraria al régimen y un movimiento democrático naciente. El hijo de Chiang, Chiang Ching-kuo, heredó el régimen pero se volcó paulatinamente a un proceso de democratización. Así, el presidente Lee Teng-hui, considerado por muchos como el “padre de la democracia” taiwanesa, habilitó la apertura política en una etapa que luego derivó -en el año 2000- en la elección del primer presidente no ligado al KMT, Chen Shui-bian.

Las tensas relaciones entre China y Taiwan recién comenzaron a suavizarse levemente desde los años ’80, pero para China nunca dejó de presionar y considerar a Taiwan como la “isla rebelde”.

Con este marco es que el régimen de Xi Jinping se enfrenta abiertamente al Gobierno de los Estados Unidos encabezado por Joe Biden y, en consecuencia, a la visita de Nancy Pelosi a la isla. De hecho, para Beijing el simple hecho de haber llegado a estrechar la mano de los líderes taiwaneses, es toda una declaración de reconocimiento de la independencia de Taiwan de parte de los norteamericanos.

China va por todo, y no renunciará a sus verdaderas intenciones: que Taiwan se reunifique con el continente tarde o temprano. Como sea.

 

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