Seis guardiacárceles detenidos por no evitar que la “Hiena humana” se escapara durante los festejos la victoria

Fueron detenidos los seis guardiacárceles del Servicio Penitenciario del Chaco que estaban a cargo de la custodia de Roberto Carmona, la “Hiena humana”. La orden la dio el fiscal Horacio Vázquez, quien los acusó de “favorecimiento a la evasión”. El delincuente, que acumula, tres condenas a prisión perpetua, se escapó ayer en esta ciudad, adonde había sido trasladado para una visita conyugal. Para fugar se subió a un taxi y amenazó a chofer, al que acuchilló; luego, chocaron y el taxista murió. A él lo recapturaron poco después, en medio de la gente que festejaba el triunfo de la Selección Argentina ante Croacia por la semifinal del Mundial de Fútbol de Qatar.

Como informó este martes LA NACION, Carmona había sido trasladado por el Servicio Penitenciario del Chaco, que no notificó a sus pares locales, como lo había hecho en viajes anteriores. Visitó el domicilio de su mujer en barrio Las Violetas. Desde allí evadió a la custodia.

Subió a un taxi y amenazó al chofer, Javier Bocalón, de 42 años, para que lo lleve. En el trayecto, lo atacó con un cuchillo –el cuerpo de la víctima presenta cortes en las piernas y en el cuello– y se hizo cargo del volante, obligando al chofer a sentarse al lado.

Pero Carmona perdió el control y chocó contra un poste de luz. El taxista murió; las primeras investigaciones indican que no habría sido por el impacto sino por los cortes en el cuello que le hizo el asesino múltiple.

Los seis guardiacárceles chaqueños quedaron alojados en el Establecimiento Penitenciario 9, la Unidad de Contención del Aprehendido. Carmona aprovechó el partido de la Argentina para evadir el control. El fiscal no descarta cambiarles la acusación a los agentes penitenciarios y hacerlos partícipes del homicidio del taxista.

Después de que el taxi se estrellara, el delincuente le robó el auto a una mujer en la playa de estacionamiento de un supermercado. Abandonó ese Volkswagen Gol en Villa El Libertador, después de chocar, y se investiga si regresó hasta la zona del primer siniestro –posiblemente desorientado– en un auto o arriba de una moto de un hombre que festejaba el triunfo de la Argentina.

En medio de un operativo por aire y por tierra desplegado por la policía cordobesa, Carmona fue arrestado en la esquina de Luis Agote y Almirante Brown, donde iba caminando y cuando ya las calles estaban llenas de gente festejando el pase de la Argentina a la final del Mundial de Qatar, a las 18.30 del martes.

Con una fuerte custodia, fue trasladado primero a la Jefatura de Policía y, por la noche, a la cárcel de Bouwer. Carmona tenía salidas permitidas de la cárcel de Chaco desde hace varios años. Pero detrás de ese beneficio se oculta su pasado de homicida múltiple.

El 15 de enero de 1986 violó y asesinó de un disparo a Gabriela Ceppi, una chica de 16 años. Fue en la ruta a Villa Carlos Paz. Por ese crimen recibió una condena a reclusión perpetua. Estando en la cárcel del barrio San Martín mató a un preso e hirió a otros dos. Otra vez, fue condenado a perpetua y trasladado a Chaco, donde asesinó a otro preso.

En un perfil que LA NACION publicó años atrás, Carlos Campos, el policía que lo trasladó a Córdoba después del crimen de Ceppi, lo describió como “egocéntrico; quería que le dijeran que era el mejor delincuente”.

El juez de Ejecución N°2 de Chaco, Juan Cima, que lo tuvo a su cargo, contó que los informes técnicos lo definen como “proclive al delito”. De las conversaciones que mantuvo con Carmona definió que “se cree distinto a los demás; le molestan los otros presos”.

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