Recomiendan no tener a los perros más de 2 horas en la playa

Un día en la playa se convirtió en un adiós para la mascota de Chris Taylor. Este estudiante de la Universidad del Sur de la Florida, de 29 años, solía llevar a su Labrador O.G. a la playa en Dunedin, en Florida. Según cuenta a la televisión estadounidense WFLA News Channel 8, ese día no fue diferente a otros.

Un día después de clase, Taylor y O.G., de siete años, salieron a pasear a la playa. Una vez en casa, O.G. comenzó a vomitar y a tener diarrea que duró hasta el día siguiente. O.G. bebió un poco de agua y comió un poco de pollo hervido y arroz, pero al día siguiente no comía y su estado había empeorado. Temiendo algo serio, Taylor lo llevó al veterinario, pero ya era demasiado tarde: el perro había sufrido una intoxicación por beber agua salada.

Después de haber perdido a su amigo peludo, Taylor ha querido compartir la historia de O.G. para evitar que el envenenamiento por ingerir grandes cantidades de agua de mar mate a otras mascotas.

Según explica la página web estadounidense Pet Poison Helpline (Línea de ayuda para los envenenamientos en mascotas), el agua salada puede ser muy perjudicial para perros y gatos. “La intoxicación provoca síntomas clínicos cómo vómitos, diarrea, inapetencia, letargo, caminar como si se estuviera ebrio, acumulación anormal de líquidos en el cuerpo, sed excesiva, posibles lesiones en los riñones, temblores, convulsiones, coma e incluso la muerte si no se trata a tiempo”, explica.

Los veterinarios recomiendan limitar el tiempo de las mascotas en la playa y en el agua a sólo una o dos horas para prevenir el envenenamiento. Este problema puede aparecer gradualmente y afectar rápidamente al cerebro, lo que significa que a menudo es demasiado tarde para ayudar al animal afectado cuando llegan al veterinario.

Si sospecha que su mascota podría estar intoxicada, llévela al veterinario lo antes posible para que pueda comenzar la “administración de líquidos por vía intravenosa, control con electrolitos, tratamiento para la deshidratación e inflamación cerebral y cuidados de apoyo”, según explica Pet Poison Helpline.