Pese a la crisis, los pesos de plazos fijos no renovados se mantienen en cuentas corrientes

Pese a la crisis financiera y política desatada la semana pasa tras la dura derrota del oficialismo en las PASO, los depósitos en pesos a plazo fijo del sector privado sufrieron apenas una baja marginal la semana pasada, con el aliciente de que esos pesos liberados se mantuvieron en las cuentas corrientes.

De acuerdo a la información disponible en el Banco Central, durante los cinco días posteriores a las elecciones primarias los depósitos a plazo (tanto los tradicionales a tasa fija, como los ajustables por CER/UVAs) cayeron solo un 1,26% al registrar una merma de $16.211 millones, en una semana dramática para los activos argentinos (acciones y bonos), que sufrieron desplomes estrepitosos.

“La evolución de los plazos fijos privados en pesos ha sido mejor a lo esperado, si miramos cualquier otra variable (dólar, acciones, bonos), la leve caída es más que satisfactoria”, sostvo a Ámbito el analista financiero, Cristian Buteler.

Pero contra lo que podría imaginarse, ante un mayor apetito por la divisa estadounidense (trepó la semana pasada 25%), los pesos liberados de los plazos fijos permanecieron en el sistema bancario: el nivel de moneda local en cuenta corriente aumentó entre el 9 y el 16 de agosto un 4,12% a $ 18.004 millones, con lo cual los depósitos privados totales no tuvieron prácticamente variación.

Según el BCRA, los depósitos a plazo fijo cayeron el lunes 12 en $36.100 millones, se recuperaron el martes 13 en $9.643 millones, volvieron a ceder el miércoles 14, en $6.875 millones, pero rebotaron el jueves 15, en $5.673, y el viernes 16, en $11.448 millones.

En los últimos dos días de la semana pasada ayudó la transitoria tensa calma del tipo de cambio (luego del pico máximo de $63, cerró el viernes en $58,12) tras el diálogo que mantuvieron el presidente Mauricio Macri, y el candidato opositor, Alberto Fernández.

Bien vale recordar que tras las PASO, las entidades financieras, lideradas por el Banco Nación, elevaron las tasas de estos depósitos hasta un máximo del 60% anual, casi 8 puntos porcentuales más que a fines de julio – en sintonía con la suba de los rendimientos de las Leliq, que alcanzaron el 75% -, lo que pudo haber limitado la no renovación de los plazos fijos.

Por otro lado, mientras estos depósitos acumulaban una pequeña merma, la liquidez en cuenta corriente aumentó el lunes 12 en $38.278 millones, cayó el martes 13 en $10.778 millones, pero se incrementó el miércoles 14, en $11.509 millones, y el jueves 15, en $2.298 millones, mientras que el viernes 16 volvió a descender en $23.303 millones. El resultado acumulado fue positivo y superó los $18.000 millones.

Estos datos llevaron gran tranquilidad a las autoridades del Ministerio de Hacienda y del Banco Central, frente a la histeria financiera observada la semana pasada, aunque hay otras variables que no dejan de generar cierta inquietud entre los funcionarios, como el nivel de los depósitos en dólares y de las reservas internacionales, que muestran números algo más hostiles comparados con los depósitos en pesos del sector privado.

“Los depósitos en dólares están bajando más que los depósitos en pesos, y eso pese a que los ahorristas se pasan de pesos a dólares, pero aun así los retiros de los primeros tres días tras PASO alcanzó los u$s 1.000 millones. La salida es importante”, analizó Buteler.

Por último, las reservas del BCRA acumularon luego de las primarias una sangría de u$s7.416 millones, hasta caer a su menor nivel del año, producto de las intervenciones de la autoridad monetaria en el mercado cambiario y del pago de un repo con bancos internacionales (por u$s2.615 millones) por parte del Ministerio de Hacienda.