Ordenaron liberar a madre e hija acusadas de homicidio

La madre y su hija, que fueron detenidas por matar a puñaladas al esposo y padre, en un hecho atribuído a una reacción ante los episodios de violencia a la que era sometida toda la familia, seguirán privadas de la libertad al menos durante este fin de semana, pese a que se ordenó su excarcelación extraordinaria.

Si bien el titular del Juzgado de Garantías Nº 4 de San Martín, Alberto Brizuela, dio curso al pedido de liberación de ambas mujeres solicitado por el defensor oficial Javier Chirinos. Pero como la fiscal Silvia González Bazzani increíblemente no se presentó a la audiencia, la medida no pudo ejecutarse y habrá que esperar hasta el lunes, para saber si la encargada de la investigación decide apelar o no.

Por lo tanto, Paola Elvira Córdoba y Paula Milagros Naiaretti continuarán presas en la Alcaidía de la ciudad de La Plata, en medio del reclamo de organizaciones sociales y feministas, además de amigos y vecinos del barrio Santa Paula de José C. Paz.

En su resolución, el juez Brizuela dispuso que ambas mujeres sean excarceladas, pero previamente debe notificarse a la fiscal González Bazzani, de la Unidad Funcional de Instrucción Nº 23 Descentralizada de Malvinas Argentinas, lo cual se concretará el lunes, debido a que ayer no se hizo presente en la audiencia.

El defensor oficial explicó que si la fiscal está de acuerdo con la medida, recuperarán la libertad de inmediato, pero si apela a la Cámara, sus asistidas deberán esperar esa resolución.

“El juez hizo lo que tenía que hacer. Fue un paso muy importante’, sostuvo Chirinos, quien detalló que el juez impuso como condiciones que Córdoba y su hija permanezcan los primeros 30 días de libertad en la casa de una hermana y tía de ellas, además de no alejarse a más de 100 kilómetros mientras sigue la investigación.

Y en relación a los otros tres hijos de Paola Córdoba (de 38 años), ordenó que no tengan contacto hasta que lo autorice la Asesora de Menores y también le impidió cualquier acercamiento a la familia del fallecido Alberto Naiaretti.

Según trascendió, la medida fue celebrada con lágrimas por la mujer, su hija, las dos hermanas de la primera y la directora del colegio de una de sus hijas, quienes estuvieron presentes en la sala.

En la audiencia previa, el defensor oficial pidió la excarcelación de ambas, ya que a su entender se trata de un caso de “violencia de género histórica. Consideramos que este hecho se realizó en una situación de violencia de género histórica, de muchos años, más de 20 años que sufría Paola, esta violencia era económíca, física. Tortura y prostitución. No sólo ella, sino también sus hijos”, explicó.

Al mismo tiempo, Chirinos puntualizó que Naiaretti no sólo realizaba amenazas de muerte a Paola Córdoba y a sus hijos “sino también a los sobrinos” y recordó que cuando fue indagada, “decidimos contar con lujo de detalles todo lo que aconteció, no sólo esa noche, sino lo que sucedió durante muchos años. Toda su historia de tanta violencia y vejaciones”.

El defensor oficial también remarcó que en el caso de su asistida ningún organismo del Estado pudo darle una respuesta. “Paola hizo innumerables requerimientos, no sólo a la Justicia, sino a otro tipo de organismos como la Dirección Integral de Niñez, Adolescencia y Familia de José C. Paz y a lugares con abogados de asistencia gratuita, y nadie le dio respuesta”, señaló.

Además contó que visitó a Paola Córdoba en la Alcaidía de La Plata, donde fue trasladada, y allí la mujer le pidió que “por favor cuiden a los chicos”, en referencia a sus otros tres hijos, un varón de 6 años y dos nenes de 9 y 13.

Por su parte, la fiscal Silvia González Bazzani señaló que la excarcelación extraordinaria era una “medida prematura” a pocos días de haberse producido el crimen y que era necesario citar todavía a algunos testigos.

El martes, Chirinos había solicitado al juez la libertad de sus asistidas a través de un planteo de “excarcelación extraordinaria” con la postura de que el crimen se enmarque como un homicidio en legítima defensa desde una perspectiva de género. Además de remarcar que no hay riesgo de fuga ni de entorpecimiento de la investigación porque tras el hecho, fue la misma mujer quien dio aviso de lo ocurrido al 911.

Naiaretti fue hallado asesinado el sábado pasado en su casa de 18 de Octubre al 1800 de José C. Paz. Su esposa fue quien contó a la Policía que lo había matado a puñaladas y como en la pelea también intervino la hija mayor del matrimonio, Milagros, de 18 años, ambas mujeres terminaron detenidas.

Las dos confesaron el crimen, pero explicaron que hace años eran víctimas de violencia intrafamiliar.

“Yo maté a mi marido porque sabía que él me iba a matar”, declaró la esposa, quien explicó que aquella noche la discusión comenzó porque el hombre la llevaba a prostituirse a la ruta 8 y ella le dijo que no quería hacerlo más.

Milagros también confesó una participación en el crimen cuando vio que la vida de su mamá corría riesgo. “Yo agarré uno de los cuchillos que estaba en el piso y lo clavé a mi papá, no sé si una o dos veces y después lo solté de nuevo. Mi mamá siguió, ella lo seguía apuñalando”, relató.

 

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