“No se dejen engatusar y ladren más fuerte”, la advertencia que le hizo el fiscal al jurado sobre el “hombre gato”

El juicio contra Nicolás Gil Pereg, acusado del doble femicidio de su madre y de su tía en Mendoza, comenzó de una forma muy particular: el israelí debió ser desalojado de la sala porque no dejaba de maullar. Esa particularidad es la base de la defensa para declararlo inimputable.

Por esa razón, la fiscalía le pidió al jurado popular que definirá el destino de Pereg que “no se dejen engatusar y ladren más fuerte”.

La frase la emitió el fiscal Fernando Guzzo y su colega Claudia Ríos, la respaldó y solicitó veredicto “unánime” para que el israelí sea declarado culpable para que las víctimas “tengan justicia”.

En el mismo sentido se expresó la abogada querellante, Claudia Vélez, que aseguró que el acusado, cuando asesinó a su madre y a su tía, “estaba en pleno uso de sus facultades mentales y sabía lo que hacía”.

De esta manera, Pereg enfrenta una posible pena de prisión perpetua, salvo que el jurado popular lo declare inimputable, tal como lo pretende su abogado, Maximiliano Legrand. El defensor sostiene que el israelí padece una psicosis delirante.

¿Qué dijeron los testigos sobre el “hombre gato”?

Seis testigos que declararon este martes en el juicio al ciudadano israelí Gilad Pereg, más conocido como “el hombre gato”, coincidieron que antes de producirse los crímenes por los que se lo juzga era un hombre “coherente”, “muy colaborativo y accesible”.

Según dijeron, “en ningún momento se hizo pasar por un gato”, tal como ocurrió luego en varias instancias procesales. El hombre acusado de matar a su madre y a su tía en enero de 2019 fue desalojado este martes de la sala por “maullar” como un felino.

Tras los alegatos de apertura ofrecidos por la fiscalía, la querella y la defensa, un oficial policial que tomó la denuncia por averiguación de paradero de las víctimas Phirya Saroussy y Lily Pereg calificó al acusado como “muy colaborativo y accesible a todo lo que se requería” y afirmó que “se mostraba muy preocupado por encontrar a su tía y a su mamá”.

Asimismo, otro efectivo policial que participó en varios allanamientos y que atestiguó este martes en el inicio del debate oral dijo: ”En ningún momento de esos días, mientras buscábamos a sus familiares, actuó como si fuera un gato”.

Por otro lado, un funcionario de la División Búsqueda de Personas declaró que “era coherente, vestía extravagante y actuaba en forma extraña por momentos”.

No obstante, dijo: “Era muy inteligente y en un principio lo tomamos como testigo y víctima al mismo tiempo, aunque estábamos atentos a todo lo que decía y algunas cosas no cerraban”.

Luego, el propietario del departamento que habían alquilado las víctimas asesinadas para pasar sus días en Mendoza, recordó que habló con Pereg durante 5 minutos, cuando supuestamente fue a buscarlas y no las encontró. ”Allí nos avisó que él mismo iría a la policía a realizar la denuncia”, señaló.

Otro policía declaró que tras varios allanamientos en el domicilio del israelí hallaron tres armas de fuego, dinero en efectivo, prendas y bolsas de cemento con posibles manchas hemáticas. ”Se notaba que era un lugar que no limpiaba desde hacía meses, o quizá nunca había limpiado. Había gran cantidad de animales y malas condiciones de higiene en general”, detalló.

Por su parte, la defensa técnica a cargo de Maximiliano Legrand y Lautaro Brachetta indagó a los testigos que participaron de los allanamientos acerca de las condiciones de vida con las que se encontraron en el lugar.

Un ayudante fiscal que participó de las primeras actuaciones señaló que “la habitación en la que él vivía era oscura y desordenada. Tenía una mesada en la que se mezclaban alimentos para mascotas, computadoras y víveres personales. En lo que eran unas canchas de pádel dentro del predio había animales muertos”, dijo.

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