No pudo darle el último adiós a su padre porque le impidieron entrar a Chivilcoy: “Es lamentable lo que hicieron”

El viernes pasado Claudio Parente viajó a Chivilcoy a ver a su papá, el médico del geriátrico en el que estaba asilado el hombre lo había llamado para advertirle que estaba en estado terminal. Sacó todos los permisos correspondientes y adjuntó una nota del profesional en la que este explicaba la situación. Sin embargo, al llegar a la entrada no lo dejaron ingresar y tuvo que regresar a su casa de La Plata. Al enterarse de la situación, el intendente del distrito lo llamó y lo autorizó a viajar, pero cuando llegó el hombre ya había muerto.

“Desde que mi papá fue internado yo llamaba todos los días al geriátrico. En un momento el doctor me dijo que estaba en estado agónico, yo quería estar con todas las cosas en regla. Creo que consultaron a la Municipalidad y me mandó el certificado correspondiente que dice que puedo viajar”, contó Parente.

Y continuó: “Saqué los permisos necesarios y poniéndole que mi papá tenía riesgo de vida, me dirigí a Chivilcoy y cuando entro, me ponen a un costado y me dicen ‘no va a poder pasar’ por un montón de cosas. Hasta vino una policía y me dijo que yo le estaba faltando el respeto, pero yo ya no respondía de mí”.

El hombre explicó que cada vez se acercaba más personal municipal, policial y hasta una camioneta de Seguridad Vial donde él estaba. Hasta el comisario lo llamó por teléfono para decirle que “estaban haciendo todo lo posible”, pero no lo dejaban pasar.

La nota del médico del geriátrico en el que se manifestaba la gravedad del cuadro de Rual Parente.

Pese a que sus permisos estaban en regla, el problema que surgió tuvo que ver con que él estaba manifestando que debía ir a un geriátrico a ver a su padre y esto está prohibido en el municipio por un documento firmado por la Secretaría de Salud y los dueños de las instituciones. Sin embargo, el dueño del lugar autorizaba esta visita y nadie lo consultó.

“Le pregunté a los agentes de tránsito, a la policía y al comisario qué hubiese pasado si no hubiese presentado el certificado del médico, y si solo hubiese presentado los permisos de circulación nacional, no hubiese explicado que iba a un geriátrico a ver a mi papá que estaba agonizando. Me respondió: ‘Te hubiese dejado pasar’. Le dije que no quería hablar más con él”, reveló Parente sobre aquella difícil situación.

Claudio Parente tenía los permisos correspondientes pero haber dicho que iba a un geriátrico fue lo que provocó que no lo dejaran ingresar.

Y aseguró: “Tenía todo, estuve dos horas retenido. Al rato había como siete policías, seis de la Guardia Urbana, hasta una camioneta e seguridad vial, era lamentable. Ya no me quedaba más tiempo, me tuve que volver”.

El hombre tomó la ruta de regreso a La Plata y, cerca de las 22, lo llamó el intendente de Chivilcoy Guillermo Britos, para ponerse a disposición. “Me dijo que él no tenía conocimiento de la cuestión. Al rato, me pidió disculpas y me dijo que me mandaba un auto. ¿Un auto oficial, que me pague los gastos? Yo no necesitaba eso, yo necesitaba ver a mi papá”, reclamó el platense.

Por su parte, el jefe comunal, explicó: “Evidentemente fue un grave error de quienes estaban a cargo del control. Yo ni bien tomé conocimiento de esto hablé con Parente el mismo día a las 21 horas, le ofrecí mandarlo a buscar, le ofrecí pagarle el viaje por si él no quería manejar, que el municipio se hacía cargo. Él decidió esperar hasta las 7 de la mañana para salir, para no volver a viajar en ese momento. Lamentablemente cuando llegó, a las 9.30 de la mañana ya su padre había fallecido un ratito antes”.

Y así ocurrió, Parente volvió a viajar a las 7.30 hacia Chivilcoy pero cuando ya llevaba una hora de viaje recibió el llamado del médico del geriátrico para comunicarle que su papá acababa de morir. “Me dijo que me iban a esperar en la sala velatoria para que lo vea, porque hoy se vela a cajón cerrado y solo dos horas”, recordó.

Al llegar a la misma entrada que el día anterior, el hombre contó que “había un policía y un Guardia Urbana” y que ni siquiera le tomaron la fiebre ni le pidieron ningún papel. “Me dijeron, ‘usted es pariente, pase’”, reveló.

Britos admitió que toda esta dolorosa situación se dio porque “quienes tendrían que haber consultado no lo hicieron”. Y explicó: “El error de la gente del ingreso es porque acá, como en muchos municipios, está prohibida la visita a geriátricos desde que comenzó la pandemia por una cuestión de resguardo para los propios adultos mayores que están alojados allí. Esto es por un acuerdo con todos los propietarios de los geriátricos con la Secretaría de Salud”.

En este sentido, informó que las personas que no dejaron ingresar a Parente fueron dos empleados, uno del municipio y un oficial de policía. Y reveló: “Leyeron los permisos, lo consultaron con el secretario de Salud, que le manifestó este tema de los geriátricos, pero les dijo que a Chivilcoy podía ingresar igual. Evidentemente no estuvo de acuerdo el señor de entrar para otra situación”.

Parente contó una realidad diferente, según detalló, en el auto también llevaba alimentos para su mamá y no lo dejaron pasar para entregárselos. “Desde que empezó la pandemia solo pude ingresar dos veces a Chivilcoy a ver a mi mamá y a mi papá, no pude cuidarlos más por estar en regla. Yo pensé que después de lo que había ocurrido en Córdoba estas cosas no iban a ocurrir más”, señaló el hombre.

Por su parte, Britos explicó que hablaron con el propietario del geriátrico y éste se comprometió a darle todos los elementos para que al ingresar no pusiera en riesgo a nadie. Sin embargo, reconoció: “Cuando llegó ya, lamentablemente, el padre había fallecido. Yo me hice cargo, a pesar de que no sabía del error, porque soy el encargado de los empleados municipales”.

En Chivilcoy vive también la mamá y el hermano de Parente, según habría contado el hombre en las redes sociales, donde denunció lo que le había ocurrido, su familiar habría estado involucrado en que no lo dejaran pasar. Sin embargo, el intendente de la localidad desmintió este punto.

“Hablamos con la familia y quiero dejar algo en claro porque dentro de su publicación él refiere que su hermano impidió el ingreso y todo lo contrario su hermano, que vive en Chivilcoy, estuvo intentando que el Secretario de Salud y de Seguridad lo dejaran entrar. De ninguna manera fue partícipe de que él no pueda entrar”, aclaró el jefe comunal.

Rual Parente, el padre de Claudio, no tenía coronavirus, estaba internado en el geriátrico porque hace algunos años comenzó con demencia senil, que derivó en Alzheimer. “Ya no comía, estaba alimentado con una sonda nasogástrica y eso lo fue deteriorando”, explicó su hijo.

Según Britos, el hombre ya venía muy mal y la semana anterior la familia también había ingresado a despedirlo. “La semana anterior había ocurrido lo mismo y él ingresó al geriátrico, también su madre y su hermano”, refirió el intendente.

En relación a por qué en esta oportunidad no pudo pasar y siete días antes sí, aseguró que “cada día hay gente distinta en el control”.

El intendente aseguró que habrá sanciones para el responsable de este dramático episodio pero que aún están investigando quién fue el que tomó la decisión de que no pase. “Vamos a tomar todas las medidas que haya que tomar”, advirtió.

Sin embargo, Parente admite: “Es lamentable lo que hicieron, pero mi papá ya no está más”. Y, pese a que afirma que ya no puede volver el tiempo atrás para poder darle el último adiós a su papá, asegura que quiso contar la situación “para que no le vuelva a pasar a nadie más”.

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