Negociaciones por el Presupuesto 2020

El gobierno ya adelantó al Parlamento algunas pautas del Presupuesto 2020, como inflación y nivel de actividad. Mientras trabaja en la proyección de gastos del resto de las carteras, el Ejecutivo aún negocia con la Iglesia la progresiva eliminación del sostenimiento del culto aunque, según se pudo averiguar, para 2020 se continuarán destinando el mismo nivel de recursos que hasta el corriente tal vez ajustado por inflación.

El último jueves el ministerio de Hacienda envío al Congreso el avance del proyecto de presupuesto 2020 en el que estima que la economía crecerá para ese año un 3,5% y la inflación, de acuerdo al relevamiento de las consultoras, se ubicaría en torno al 26,1%.

Lo cierto es que el Ejecutivo tiene hasta el 15 de septiembre para terminar al texto de la ley de leyes pero, con una campaña electoral encima, decidieron comenzar a elaborar las proyecciones.

En noviembre pasado la Conferencia Episcopal Argentina (CEA) acordó en una decisión histórica el reemplazo gradual de los aportes del Estado por alternativas basadas en la solidaridad de los fieles, y conformó para tal fin una comisión con Jefatura de Gabinete para acelerar el proceso. A nivel interno, también creó un grupo de trabajo para idear métodos alternativos de financiamiento.

Según se pudo averiguar, la CEA ya comenzó a implementar un plan con escuelas testigos del GBA, como algunos establecimientos de San Isidro, donde se lleva a cabo una prueba piloto de la contribución voluntaria (de las familias) que va de los $5 a los $100.

El sostenimiento del culto católico es una manda de la Constitución Nacional, tal como lo describe en su artículo 2, y para 2019 el Tesoro destinó unos $130 millones. De acuerdo a lo que se pudo averiguar, el año próximo continuará el financiamiento de la Iglesia por parte del estado.

Lo que el Episcopado aceptó resignar, aseguran, significa un 5% el presupuesto de la Iglesia argentina: el sueldo de los obispos, recursos para las parroquias de fronteras y el pago becas a los seminaristas.

Fuentes del Episcopado consultadas por este medio dijeron que el entendimiento con Jefatura contemplaba un proceso gradual y que ‘el sostenimiento continuara por 2 años, por lo que recién en 2021 el estado se desligaría de tales obligaciones.

Lo cierto es que el estado, a través de las administraciones provinciales, continuará subsidiando la educación religiosa y la Nación, por caso, continúa girando fondos a través de Desarrollo Social para asistir con Cáritas a los desprotegidos o con el ministerio del Interior, por caso, para restaurar la Basílica de San Francisco, ubicada en Defensa y Bolívar, a 3 cuadras de la Casa Rosada. Ergo, esos fondos no están en discusión.

Según informaron en la Secretaría de Culto nacional, en el próximo Presupuesto están garantizados los fondos para la Iglesia y justificaron que la quita de recursos es un proceso gradual y hasta que no se ponga en marcha no va a haber modificaciones: sí tal vez para ajustar por inflación. La fuente consultada dijo que la eliminación del sostenimiento católico es un gesto simbólico porque no resulta oneroso para las arcas públicas: representa el 0,0774% del Presupuesto nacional.

Por otra parte, ayer en una Casa Rosada casi desierta de funcionarios, se lo vio transitar al cacique Qom Félix Díaz, que mantiene un conflicto desde años con el gobernador formoseño Gildo Insfrán por la propiedad de la tierra de su pueblo, y es referente de un Consejo consultivo indígena creado por decreto presidencial. Por la tarde se reunió con Fernando Sánchez, secretario de Fortalecimiento Institucional, para avanzar en alguna ayuda de Nación para esta comunidad.