Los futuros maestros, con fallas en escritura y comprensión de textos

La calidad de la enseñanza deviene como una de las características de suprema importancia a la hora de mejorar los niveles de apropiación, rendimiento y aprendizaje de los estudiantes con respecto de los contenidos. De allí surge la necesidad de tener una visión estadística que de paso al análisis de los actores implicados en el sistema educativo. En este sentido, esta semana se realizó la presentación del primer informe de Enseñar 2017, evaluación que intenta clarificar el estado actual de la formación docente en nuestro país. Aunque orientativos, los resultados indicaron que los saberes en Comunicación Escrita y Criterio Pedagógico fueron: Superior al promedio en el 40% de los estudiantes, Promedio en el 20% y Por debajo del promedio en el 40% de los evaluados.

La evaluación contó con la participación de cerca del 30% de los establecimientos -unos 464 institutos y casi 12 mil estudiantes- del país. “Si bien la participación en función del marco fue alta, sus hallazgos deben ser considerados orientativos ya que la muestra no fue representativa a nivel nacional”, manifiesta la publicación del Ministerio de Educación Nacional.

“El reporte nacional induce a nuevas reflexiones, nuevas preguntas e hipótesis respecto de la formación docente. No es un proceso concluido sino un paso más en la construcción de evidencia que alimente la toma de decisiones para el fortalecimiento institucional, así como de la política de formación docente”, sostuvo en la presentación Elena Duro, secretaria de Evaluación Educativa.

Los resultados

En Lectura, los estudiantes que superaron el promedio dominan las capacidades de extraer información de un texto, interpretarla, reflexionar y evaluarla. Quienes se ubicaron en el nivel Promedio también demostraron dominio de esas capacidades, aunque presentan ciertas dificultades para comprender las intenciones y los recursos que utilizan los autores. Finalmente, quienes fueron agrupados en el nivel Por Debajo del promedio demostraron los mayores desafíos en las capacidades evaluadas.

En Escritura, los estudiantes del nivel Superior al promedio demostraron un alto dominio de la capacidad de producir textos autónomos, coherentes y cohesivos. Aquéllos ubicados en el nivel Promedio mostraron ser escritores ordenados para plantear ideas, con algunas dificultades para utilizar la trama argumentativa. En el nivel Por Debajo del promedio, los estudiantes tuvieron un dominio insuficiente de las capacidades evaluadas.

Con relación al Criterio Pedagógico, los estudiantes ubicados en el nivel Superior al promedio lograron un alto dominio de las capacidades de planificación de la enseñanza, proyección de las estrategias de enseñanza y evaluación de los aprendizajes. En el Promedio, demostraron un desarrollo menor de esas capacidades y el mayor desafío se encontró en la evaluación de los aprendizajes. Los estudiantes ubicados Por Debajo del promedio mostraron mayores dificultades en las capacidades evaluadas.

También, Enseñar 2017 permitió establecer que un tercio de los institutos obtuvo resultados superiores a la media en Lectura y Criterio Pedagógico. Este conjunto se caracterizó por tener una mayor proporción de directivos que accedieron a su cargo por concurso y tenían una mayor antigüedad. A su vez, contaban con una mayor proporción de docentes titulares frente al aula, con más de 10 años de antigüedad, y que accedieron al cargo por concurso.

Reflexiones de expertos

La politóloga con orientación en educación, Guillermina Tiramonti, y Juan José Llach, economista y sociólogo, se refirieron a los resultados obtenidos por los estudiantes de carreras docentes.

Tiramonti, integrante del Consejo Académico de la Maestría en Ciencias Sociales con orientación en Educación de Flacso, destacó la experiencia por su valor para el diseño de futuras políticas públicas: “Es la primera vez que tenemos datos respecto de la formación docentes. Los resultados confirman parte de lo que sospechábamos: sabíamos que existían baches en los saberes, pero ahora sabemos cuáles son, qué profundidad y qué extensión tienen estos baches. A partir de esto, se podrán diseñar políticas de cambio en los contenidos y las prácticas de enseñanza de los institutos sobre datos reales y no supuestos”, sostuvo.

Por su lado, Llach, ministro de Educación nacional entre 1999 y 2000, afirmó que “la naturaleza exploratoria no impide que su aporte sea esencial para poder mejorar la formación docente”, ya que “es a su vez imprescindible para lograr una educación de calidad para todos”. “Sin conocer la realidad, se anda a tientas, y así lo hemos hecho hasta ahora, con malos resultados”, dijo.

Respecto de los datos analizados, sostuvo que “un dato que sorprende es que las diferencias de resultados obtenidos, según el nivel educativo alcanzado por la madre, son menores de los de la educación básica. Esto es un tema importante porque ha ido en aumento la cantidad de jóvenes que optan por la carrera docente cuyos padres no tienen un nivel educativo tan alto como solía ser en el pasado”.

Crearon la Comisión que acreditará a los institutos docentes

En relación con los resultados arrojados en cuanto a la formación docente, los ministros de Educación de todo el país -reunidos en la Asamblea Nº 91 del Consejo Federal de Educación- aprobaron la formación de una Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación de la Calidad de la Formación Docente.

Frente a versiones sobre el rol que cumplirá la nueva Comisión, el Ministerio de Educación, Cultura, Ciencia y Tecnología de la Nación aclaró que los objetivos de la Cneac serán:

– La acreditación de las carreras que se dictan en los Institutos de Formación Docente, no se acreditan los institutos, en el marco de la Ley de Educación Nacional 26.206 y la Ley de Educación Superior 24.521.
– La evaluación de las instituciones de formación docente.

“La comisión tendrá un carácter predominantemente académico y fue aprobada por el Consejo Federal de Educación (CFE), el cual reafirmó la necesidad de poner la calidad de la formación docente en la Argentina como una prioridad en la agenda de la política educativa del Estado”, comunicaron desde el ministerio nacional.

Datos contextuales

Enseñar también permitió caracterizar a los estudiantes participantes con relación a su contexto socioeconómico. De los datos se desprende que 8 de cada 10 fueron mujeres y la mitad tenía más de 25 años. El 57% proviene de hogares con madres que no finalizaron los estudios secundarios.

Respecto de su situación laboral, el 60% trabajaba, y entre ellos, 30% se desempeñaba en la docencia. Los estudiantes que ejercían la docencia obtuvieron mejores resultados en comparación con sus pares que no trabajaban o lo hacían en otras actividades.

Si bien el 95% de los estudiantes manifestó sentirse confiado para ejercer la docencia, reconoció como el mayor desafío en la formación el trabajo con niñas, niños y adolescentes con dificultades en sus trayectorias escolares.

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