La India se desangra y crece el temor por el desabastecimiento de vacunas a nivel global

Por: Felicitas Estrada Banquer |

La segunda ola de coronavirus que azota a India está siendo brutal. Un aumento sin precedentes de infecciones ha llevado al país a romper consecutivamente su propio récord mundial de nuevas infecciones por día superando los 350.000 casos cada día. Hay crematorios en Nueva Delhi que trabajan las 24 horas. Los hospitales están tan colapsados que hay reportes de gente muriendo en la fila del médico, sin poder recibir atención médica ni oxígeno.

Una situación dramática que puede convertirse, además, en un problema importante para el resto del mundo. Aquí te explicamos por qué. Primero, ¿qué tan grande es la crisis? En la última semana de abril India ha reportado más casos nuevos de covid-19 que cualquier otro país del mundo y ya concentra casi una tercera parte de todos los casos del planeta. Está registrando más de 2.300 muertes diarias en promedio, esto es el doble de los fallecimientos que registró en la peor parte de la primera ola. Acumula 18 millones de casos, solo por detrás de Estados Unidos, y más de 20.000 muertes. Y todo esto ocurre, recordemos, en el segundo país más poblado del mundo con más de 1.300 millones de habitantes. Donde además no todos tienen acceso a servicios de salud.

Con el aumento exponencial de casos y de muertes y con un testeo deficiente, India se encamina a una tragedia humanitaria. Según señala el experto en modelos matemáticos de enfermedades infecciosas Gautan Menon, esta situación no se ha visto antes en la pandemia. Es decir, que el sistema de salud de un país esté ya colapsado mientras ve cómo llega una ola de contagios que crece de forma sostenida y que todavía no ha llegado a su punto máximo. Y según los científicos, esto es también una muy mala noticia para la lucha global contra la pandemia. Una de las razones es que India tiene la diáspora más grande del planeta por lo que se teme que este repunte se traslade rápidamente a otros países, a pesar de que algunos, como Reino Unido, ya han cerrado sus fronteras con el país asiático.

Pero por otra parte, a los expertos también les preocupa que un país tan densamente poblado pueda resultar en una “incubadora perfecta de mutaciones” del virus. Y esto podría alargar y aumentar considerablemente la gravedad de la pandemia en todo el mundo. Ya vimos lo que sucedió con las nuevas variantes de Reino Unido, Brasil y Sudáfrica, ahora presentes en todo el mundo. De momento, la variante B.1.617 que se identificó por primera vez en India, ya se ha reportado en casi una veintena de países. Aunque hay que decir que según los científicos no hay evidencias de que esta variante haya impulsado la brutal segunda ola que vive India ni de que sea más peligrosa o contagiosa. Pero en todo caso, existe actualmente un terreno muy fértil en India para mutaciones.

Recordemos que el país, como el resto del mundo, se encuentra en plena campaña de vacunación. Y esta combinación entre altísima tasa de contagios y niveles bajos de vacunación puede dar lugar a nuevas variantes que escapen a la efectividad de las vacunas de las que disponemos. Pero además hay otra razón importante por la que esta crisis preocupa a nivel global: India es uno de los productores de vacunas más grandes del mundo. Y su papel en la producción de vacunas contra el coronavirus es fundamental.

Allí se están produciendo vacunas como la de Astra Zeneca, la de Johnson y Johnson o la rusa Sputnik. Pero ante el drama que está viviendo y para satisfacer la demanda interna, India ha suspendido temporalmente, por ejemplo, las exportaciones de AstraZeneca. La Organización Panamericana de la Salud ya dijo que esto tendrá una repercusión directa en el suministro de vacunas. Y no sólo en los países que usan directamente las vacunas de AstraZeneca que se producen en India, sino también en el resto de países, puesto que en un momento de escasez global de vacunas, el suministro mundial se puede ver afectado.

La situación podría incluso agravarse si India toma la decisión de dejar de exportar otras de las vacunas que produce, y no solo las de AstraZeneca, para poder combatir la feroz ola a la que se enfrenta. Allí poco más de 118 millones de personas han recibido una dosis de la vacuna hasta el final de abril. Es decir, menos del 10% de su población. Y a esto se suma una crisis de suministros de materias primas que han puesto en aprietos al Serum Institute of India, su mayor productor de vacunas, que dijo que no puede abastecer de vacunas a toda la población del país.

La situación es tan grave que varios países han comenzado a enviar respiradores a India y han ofrecido mandar personal médico y otro equipamiento para ayudar. Sin embargo, los expertos creen que lo que India necesita ahora es acelerar y ampliar al máximo su campaña de vacunación. Aunque como hemos visto existen grandes desafíos logísticos. Lo que parece claro es que la crisis en India no es, ni mucho menos, un problema solo de India. Es un riesgo para todo el mundo y un ejemplo más de lo que los científicos hace tiempo que advierten: la superación de la pandemia solo será posible si se actúa globalmente.

Fuente: https://peritopolitico.com/la-india-se-desangra-y-crece-el-temor-por-el-desabastecimiento-de-vacunas-a-nivel-global/

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