Justicia perdió ADN de padre violador y podría quedar libre

La valentía de Sofía González es infinita. Fue violada por su propio padre desde los 7 años hasta los 19. Como consecuencia de los constantes y reiterados abusos, tuvo tres embarazos, con un aborto, una beba fallecida y una última chiquita que actualmente está criando. El 30 de mayo de 2017 el sujeto fue detenido por la justicia cuando ella pudo denunciarlo tras vencer el muro de miedo y silencio. El 4 de junio pasado debía comenzar el juicio oral en los tribunales de Quilmes, pero dos días antes sucedió algo tan insólito como grave, ya que se confirmó que estaba perdido el estudio de ADN del abusador. Así, sin esa prueba clave, el debate oral se pospuso para noviembre y el peligroso violador podría recuperar la libertad en cualquier momento, considerando que lleva más de dos años detenido sin condena firme.

“El fiscal de juicio habló conmigo para decirme que tengo que estar tranquila porque el abusador (Maximiliano González, de 39 años) está acusado de delitos muy graves, por lo que no corresponde que le brinden la excarcelación. Pero tengo temor igualmente. Me estaba preparando para afrontar el juicio, muy difícil todo y dos días antes me dicen que no había estudio y se tenía que posponer. Y encima está la posibilidad de una liberación. Horrible todo”, dijo Sofía, en declaraciones a Diario Popular.

Desde la Asociación de Víctimas de Violaciones (Avivi), su titular María Elena Leuzzi, que brinda asistencia y apoyo a Sofía, manifestó que “se viene pidiendo que de ninguna manera éste degenerado recupere la libertad, por eso estamos en estado de alerta, y sabemos que la Justicia comete atrocidades todo el tiempo, entonces si perdieron el estudio de ADN, por qué nos vamos a quedar tranquilas creyendo que no lo van a liberar”.

“Es un asunto técnico y hay antecedentes similares. Las personas pueden estar detenidas con prisión preventiva y sin condena firme durante dos años. Pasado ese lapso, si la persona acusada aún no tiene sentencia, debe recibir un beneficio excarcelatorio porque se considera que tenerlo preso sin condena es violar sus derechos. Lo entendemos, pero aquí no se trata de un ladrón de autos, sino de alguien que violó durante 12 años a su hija. La embarazó tres veces, la sometió a palizas. Le pedimos a toda la sociedad que acompañe a Sofi y no la dejemos sola”, dijo Leuzzi.

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La historia de la joven en relación a los abusos sexuales, maltrato físico y otras violencias la acompaña desde que tenía sólo 7 años. “A esa edad mi papá, que trabajaba en mi casa de Quilmes en su taller mecánico de autos, comenzó a violarme. En esos primeros años me decía que el abusador era un fantasma, se creaba una historia de fantasía que yo creía. Luego, cuando crecí, empezó a decirme que si hablaba mataría a mi mamá o mis hermanos. Era tres o cuatro veces por semana que me violaba, durante doce años. Recién a los 19 pude salir de ese infierno”, contó Sofía.

La joven víctima actualmente tiene 21 años y está en pareja con Fernando. “El fue quien me ayudó a salir de la pesadilla. Yo le conté todo y me dió la confianza para salir de esa casa, y también luego denunciar. De ahí en más recibí el apoyo de mi familia, mi mamá no lo podía creer, nunca sospechó nada. El violador cuidaba todos los detalles. Los últimos tres meses antes de que denuncie fueron realmente terribles. Porque yo no dejaba que me viole y sufrí palizas. Me trataba como un objeto de su propiedad. Afortunadamente, la policía y la justicia actuaron rápido, lo detuvieron de inmediato”, relató la víctima.

El primer embarazo se registró cuando Sofía tenía 15 años. “Me hizo abortar. Me llevó a un lugar para dilatar el útero y él mismo me puso las pastillas. Al otro día la panza se me puso dura y expulsé el feto. A los 16 volví a quedar embarazada por las violaciones. Mi papá inventó que yo había conocido un chico y tuve a Zoe, que falleció a los ocho meses, después de estar internada en el Hospital El Cruce por problemas cardíacos y respiratorios. A los dos meses de la muerte de mi hija, volví a quedar embarazada por las violaciones de mi papá, esta vez de Zoe, que actualmente estoy criando con mi pareja”, explicó Sofía.

La tenebrosa secuencia ocurrió con varios intentos de suicidio por parte de Sofía. “No sabía cómo salir, escapar de todo eso. Por suerte, en mi vida apareció Fernando y me salió contarle, me sentí segura. Ahora surgió esto del ADN que no está. Me dijeron que me lo iban a hacer a mí, en Junín, pero todavía no hay fecha. El juicio se supone será en noviembre. Lo único que pido es justicia, y que hasta el debate oral no le den la libertad”, cerró la víctima.

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