Habló la familia Qom violentada por la policía en Chaco: “Sé que pidieron que no dijéramos que las habían violado”

El hecho ocurrió el domingo cuando alrededor de las cuatro de la madrugada una familia Qom que reside en Fontana, Chaco, se vio sorprendida por un violento allanamiento policial. Los agentes tiraron la puerta abajo sin exhibir una orden judicial, golpearon a los integrantes de una familia Qom y abusaron de las mujeres.

Todos los residentes de la vivienda pertenecen a una familia Qom. Se llevaron detenidos a dos varones y dos mujeres (una menor) en lo que describieron como “un claro operativo de detención ilegal y privación ilegítima de la libertad”. Los cinco policías fueron detenidos y el violento ataque fue repudiado por el presidente Alberto Fernández.

Elsa Fernández, dueña de la casa a la que la policía entró ilegalmente, aseguró en diálogo con Revista Crítica: “Ayer a la mañana la policía volvió a mi casa. Daiana, mi hija, estaba en crisis. ¿Qué tenían que venir a hacer acá? No sé qué dijeron porque hablaron con mi hermana, pero sé que pidieron que no dijéramos que las habían violado. Pero mi hija y mi vecina fueron abusadas, les manosearon sus partes íntimas”.

La mujer también denunció que tras el allanamiento se llevaron detenidos a dos hombres de la familia y a dos mujeres, y que en la Comisaría Tercera de Fontana los torturaron. “Los policías están intimidando a mis vecinos. Quieren acusarme de escuchar fuerte la radio por las noches pero la verdad que no tengo radio, solo tengo una tele que me prestó mi hija por la cuarentena”, agregó. ‘Mami me tiraron alcohol y me trataron como indio infectado, de todo nos decían, nos pegaban, y decían que así hay que tratar a estos indios infectados”, le dijo Daiana a Elsa.

Al día siguiente del ataque los policías se presentaron en su casa, los amenazaron y les dijeron a las mujeres que lo que les habían hecho “no era tan grave porque no las habían violado”.

Elsa aseguró que la única que no pudo ir a hacer la denuncia fue su hija porque “no puede ni moverse. No puede comer, la golpearon mucho, le pisaron la boca y el estómago. Ni siquiera se puede acostar porque tiene las costillas inflamadas”. Y también negó que los agentes hayan salido lastimados, como quisieron hacer creer: “Esa es la peor mentira, la comisaría está intacta, no tiene golpes ni ladrillazos. Si pasan ven que no tiene nada, todo limpio. La verdad que no sé porque los policías accionan de esa manera, pero siempre son así. A los originarios nos discriminan. Siempre hay enfrentamientos los viernes y sábados. Y en cuarentena peor”.

Fernández afirmó que ella también fue violentada e insultada: “A mí me maltrataron no solo físicamente, también me insultaban: ‘A ver correte, india de mierda’, me decían y después el jefe a cargo del operativo me pegó con la pistola reglamentaria en la sien. ‘Así hay que tratarlos a estos indios’, se felicitaban los oficiales”.