Fue el “hippie” de Gran Hermano, dejó el país en una dramática búsqueda de su padre y ahora es fisicoculturista: la nueva vida de Jonathan Dieguez

Jonathan Diéguez fue uno de los participantes que llegó a revolucionar la cuarta temporada de Gran Hermano. A pesar de no haber llegado a la final de la competencia, su paso por allí es muy recordado debido a que mantuvo una intensa relación con Jéssica Gómez que termino en un “casamiento”. Luego de su paso por la casa, el joven tomó todo lo ganado y se fue del país con el fin de cumplir su gran sueño, pero el final no fue como él imaginaba. Actualmente, está completamente alejado de los medios de comunicación, cambió por completo su aspecto físico y se considera nómade.

A lo largo de las 10 temporadas del famoso reality de origen holandés, han participado más de 100 chicos y chicas que tenían una meta o sueño por cumplir. Mientras algunos se destacaron por sus fuertes historias de vida, otros no dudaron en mostrar sus talentos para ingresar al mundo artístico y también hubo quienes necesitaban el premio para mejorar su situación económica o laboral. Con el inicio de una nueva emisión del programa de Telefe, muchos ex hermanitos volvieron del anonimato para contar como es su presente.


Diéguez entró a Gran Hermano con 20 años.

Un joven con un sueño para cumplir

Oriundo de la localidad bonaerense de Bernal, donde vivía junto con su familia. Desde que era chico tenía un gran anhelo por cumplir, conocer a su papá biológico. Su progenitor estaba instalado hace varios años en España y por este motivo nunca habían tenido relación ni comunicación alguna. Más allá de eso, tuvo una infancia buena y su madre siempre lo fomento a que siga deseos y sentimientos.

Para cuando tenía 20 años, Diéguez, trabajaba como empleado en una confitería y además, se encargaba del traslado de personas fallecidas en una empresa ambulancias. A pesar de que tenía empleo, cuando vio la convocatoria de Gran Hermano pensó que era una buena experiencia para hacer. Si bien no sabía a lo que se iba a enfrentar, sin dudarlo se anotó y presentó en los distintos castings hasta que le confirmaron que fue seleccionado como uno de los participantes que ingresarían a la famosa casa.
Diéguez se hizo conocido como el hippie de Gran Hermano.

Un jugador silencioso y estratega

Diéguez se presentó dentro de la casa de Gran Hermano como un pibe de barrio que tenía muy buena onda con todos y que sobre todo era bajo perfil. A tras de su personaje de “hippie” escondía una personalidad competitiva que hizo una buena dupla con Damián Fortunato, el galán de la cuarta temporada. Este grupo jugo en silencio y durante varias semanas logró diagramar la placa de nominaciones a su gusto debido a que ambos estaban en todos los grupos a la vez (eran los que llevaban y traían).

En medio de su gran estrategia, conoció a Jésica “Osito” Gómez con quien mantuvo un intenso romance que culmino en un casamiento. La pareja era tan querida por la audiencia y sus compañeros que la producción no dudo en organizarles una celebración dentro del gimnasio de la vivienda, además, hasta se habían prometido una vida juntos. La relación iba viento en popa hasta que el joven fue eliminado por la decisión del público. Tras la expulsión, el amor entre ellos cambio completamente.

Una nueva vida

Tras 79 días de encierro y luego de terminar su contrato con el famoso programa de Telefe, Diéguez tomó lo ganado y decidió ir a conocer a su padre que estaba instalado en España desde que él era chico. Si bien el progenitor acepto verlo y lo alojo en su casa, la realidad es que la relación entre ambos no fue la mejor.  En una entrevista reciente, el ex Gran Hermano comentó “Yo no me siento querido por él y es difícil aceptar que tu papá no te quiere. Sentí que éramos dos desconocidos”.

Después del mal trago que vivió con el hombre, inició una vida nómade y se fue a recorrer el mundo, ya que deseaba poder incorporar nuevas culturas, descubrir tradiciones y conocer gente. Finalmente, se instaló en Galicia y comenzó un noviazgo con María Aller Quintela. Asimismo, dejo de lado el estilo hippie y cambio por completo su aspecto físico. Ahora, lleva un presente muy sano, por el hecho de que dejó el cigarrillo y adoptó una rutina de crossfit, funcional y calistenia, por eso tiene la figura de un fisicoculturista.

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