Exmilitantes de La Cámpora acusaron de acoso y maltrato a algunos de sus referentes

La conmoción social por casos de abuso y acoso en distintos ámbitos de la vida argentina no deja de crecer y de aportar novedades con cada día que pasa. Tras la denuncia de Actrices Argentinas contra Juan Darthés por violación, la política parece haberse hecho eco de un problema que la atraviesa desde hace largo tiempo.

Este domingo, la periodista Marisol de Ambrosio publicó una nota en la que le pone nombre y apellido a una denuncia pública de acoso sexual y maltratos en el seno de La Cámpora durante su tiempo de militancia.

“Nombramos a Juan Cabandié como uno de los más famosos acosadores de La Cámpora (conmigo lo hizo verbalmente y delante de todos en un campamento en Cañuelas)”, disparó a través de una columna publicada en el portal Infobae, donde también señaló a otros dirigentes de la agrupación kirchnerista, como Julián Eyzaguirre, “ya denunciado por violencia de género”, según la autora.

“Las que nos fuimos en silencio hace años hoy denunciamos, no porque seamos anti kirchneristas, ni traidoras, sino porque no nos callamos más”, apuntó también, en medio de un relato que habla de humillaciones y maltratos incluso por parte de su pareja de entonces, también referente de la orgnización

“Tenía un novio del mismo lugar de militancia (Parque Patricios, aclara) el referente de comunicación del barrio”, señala en su texto y agrega que él la “empujó en el local, delante de otros compañeros”.

Asimismo, denuncia que al menos en los espacios que conoció ella “las mujeres valíamos cuando éramos parejas de referentes”. Y agrega: “para defendernos de abusadores: decían a viva voz que ´no te metas con ‘tal’´ porque es ´la novia de´ y te des-sexualizaban: eras el objeto de otro), o cuando éramos hermanas del jeque barrial”.

También señala a otros dirigentes: “Julián Eyzaguirre Valderrama, que tiene una denuncia por violencia de género de su ex novia, y que a mí (a tantas, la verdad) me manoseó en una fiesta. Salió del Colegio Nacional con un currículum militante intachable, excelente capacidad de oratoria, formó parte de la mesa nacional de La Cámpora (ni la Mesa Redonda del Rey Arturo tenía tanto de misterioso y poderoso), tuvo su puesto de poder en la agencia Télam, y (leo en los medios que) lo contrató Recalde en la Legislatura porteña”, abunda.

La denuncia rebotó durante todo el domingo en redes sociales, donde otras chicas respondieron a Marisol de Ambrosio que ellas habían vivido situaciones similares.

En tanto, otra joven que supo formar parte de La Cámpora también dio a conocer su caso. Stephanie Calo, que viene de señalar al senador Jorge “Loco” Romero, quien por el señalamiento renunció a su banca.

“Me encerró en un baño y me dijo que le haga sexo oral”, amplió la mujer, que además apuntó a otras personalidades de la agrupación. “Siempre se rumorea que son pesados, que no te podés meter”, dijo a la señal TN.

Calo precisó que el abuso ocurrió en 2017 durante una salida entre militantes de la organización kirchnerista. “Un responsable del interior me invitó a comer porque habían venido otros chicos y si quería podía llevar a unas amigas. Le dije que sí, lo conocía y me inspiraba confianza”, relató.

Sobre eso, puntualizó una situación de violencia sexual que vivió en un departamento, cuando un ahora excompañero fue a comer con ella y luego a bailar: “En el medio del camino nos cruzamos con el Loco Romero. Fuimos a bailar y uno de ellos dice de ir a la casa para estar más tranquilos”, contó y agregó que tuvo sexo con uno de los que estaban en la casa, pero que luego de eso fue encerrada en la cocina por Romero, quien le dijo “ahora vas a tener sexo oral conmigo, con él y con él’.

“El primero me avanza y le dije que no tenía ganas. El chico me respetó el no. Pasado lo mismo con el siguiente. Me trataron como una trabajadora sexual que estaba por turno”, sostuvo.

“Cuando logro salir, el Loco Romero me agarra, me mete en el baño, traba la puerta, se baja los pantalones y, de una forma más guaranga, dijo que quería que le haga sexo oral. Le dije no y que me abriera la puerta”, relató Calo, quien finalmente pudo escapar tras prometerle que mantendrían relaciones en un futuro.

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