Ex banquero apareció ahorcado en un departamento de Olivos: debía un millón de dólares

Primero les envió un mensaje de WhatsApp a sus hijos para decirles que los amaba mucho y que les mandaba un beso. También les habría dejado una carta donde afirmaba estar agradecido de la familia que tuvo y donde decía haber sido muy feliz, pero que ya no podía con su vida después de haber entrado en una vorágine de ”una cagada detrás de la otra”. Poco después, el ex banquero Diego Rivero, que trabajó en Nueva York y aquí fue gerente general de una sociedad de bolsa, se habría ahorcado con una soga en el departamento donde vivía, a pocas cuadras del puerto de Olivos, en Vicente López.

Así se pudo reconstruir de personas allegadas a Rivero y de fuentes al tanto de la investigación abierta después del hallazgo del cuerpo. El cadáver fue encontrado ayer al mediodía en un departamento del segundo piso de un edificio situado en Rosales al 2700, en Olivos.

“Es un suicidio claro. Dejó una carta para despedirse. Tenía problemas económicos”, explicó una fuente con acceso al expediente.

Según su perfil de LinkedIn, en la actualidad, Rivero era presidente de la empresa Octagon Argentina, una firma de cajeros automáticos no bancarios. Antes había trabajado en bancos de primera línea de Nueva York, y a su regreso a la Argentina había fundado una sociedad de bolsa.

“Debía más o menos un millón de dólares. Sus amigos no pueden creer que se haya suicidado”, dijeron personas que conocían al exbanquero.

Según se supo de fuentes policiales, el padre del exbanquero, Claudio Rivero, como su hijo no contestaba el teléfono fue hasta el departamento y lo encontró ahorcado. Tomó intervención en el hecho el fiscal de Vicente López Martín Gómez.

“El cuerpo de Rivero, que tenía 49 años, fue encontrado por su padre ayer poco después del mediodía. La soga utilizada para ahorcarse trababa la puerta de la habitación donde se quitó la vida”, explicaron las fuentes de la investigación consultadas.

Sus negocios en la Argentina

Tras haberse desempeñado en cargos importantes en Merrill Lynch, en UBS Investment Bank, en Morgan Stanley, en el Citi y Mizuho Securities, entre otras entidades bancarias y financieras con sede en Nueva York, Rivero regresó a la Argentina y el 8 de abril de 2017 adquirió el 100% del capital social y votos de una sociedad de bolsa, según se desprende de una denuncia que presentó ante la Procuraduría de Criminalidad Económica y Lavado de Activos (Procelac).

En la presentación que hizo en la Procelac a fines de 2019, Rivero denunció a un ciudadano venezolano que le había comprado el 95% de las acciones de la sociedad de bolsa y a un ejecutivo de la compañía por “los delitos de administración infiel y lavado de dinero a gran escala y con impacto directo en el mercado socioeconómico y bursátil de nuestro país”.

“En síntesis, desconociendo los términos de lo pactado en su momento, se malversó [sic] el dinero invertido por los clientes en la sociedad de bolsa hacia otros centros de inversión, propiedad de los acusados; todo esto, entre muchas otras maniobras de lavado de activos y administración infiel que aquí describiremos”, se afirmó en la denuncia.

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