Era el orgullo de sus padres, pero asesinó brutalmente a toda su familia para ocultar algo increíble

Un joven de 24 años de Ontario, Canadá, fue condenado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional durante 40 años por matar a su madre, padre, hermana y abuela en el mismo momento. La matanza tuvo lugar en 2019, pero la pena se dio a conocer recién en enero de este año.

Menhaz Zaman, y su familia habían emigrado de Bangladesh a Canadá, en busca de oportunidades.

Fue así que Moniruz, su padre, de 59 años, comenzó un negocio de taxis y Momotaz, su madre, de 50, ingresó en el mundo del alquiler de propiedades.

Felices por esta nueva vida, para el 2015 la pareja estaba orgullosa de su hijo, que luego de tanto esfuerzo realizando sus estudios de ingeniería mecánica en la Universidad de York, se acercaba a su recibida.

Para su sorpresa, el joven no había realizado ningún estudio, y apenas se había anotado en la Universidad.

Es decir, cada vez que salía de su casa con la mochila, en realidad se iba a jugar videojuegos, por lo que sus amigos de estudio no eran de la facultad, sino de las partidas online.

Corría el 2019, la graduación se acercaba, y Menhaz ideó un terrible y siniestro plan para que su familia no se enterara de que nunca pisó la universidad.

Un día antes del acto de recibida asesinó primero a su madre golpeándola con una palanca y cortándole la garganta con un cuchillo de cocina.

Siguió con la abuela, Firoza Begum, de 70 años.

Como si nada malo ocurriera, el joven se sentó a jugar videojuegos luego de realizar estos dos asesinatos.

Cuando Malesa, su hermana, de 21 años, entró por la puerta, Menhaz la golpeó en la cabeza y también le cortó la garganta.

Su matanza la completó cerca de la medianoche cuando su padre llegó a su casa, al cual también golpeó en la cabeza y degolló.

Uno creería que luego de este horrible hecho, el asesino en cuestión escaparía.

Pero no, el joven confesó los crímenes a sus amigos de los videojuegos.

“Acabo de matar a toda mi familia”, escribió, y dijo que probablemente pasaría el resto de su vida encarcelado.

Sus amigos no le creyeron hasta que Menhaz les envió algunas fotos de los cuerpos y una selfie con un cuchillo ensangrentado.

Fue así que estos jóvenes llamaron a la Policía que, tras rastrear la dirección IP, fueron hasta la casa del asesino, que seguía como si nada junto a los cadáveres. Allí fue detenido

El juez de la causa afirmó que lo hecho era “profundamente perturbador” y merecía un castigo severo.

“Palabras como brutal, cruel, frío e insensible no comienzan a transmitir la enormidad de su violencia”, aseguró.

Dicho y hecho, Zaman, fue sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional durante 40 años,

Es decir, el hoy joven tendrá 64 años antes de tener la oportunidad de sentirse libre.

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