En plena escalada del blue, el índice Big Mac volvió a demostrar que la Argentina está barata en dólares

La revista británica The Economist actualizó a junio el índice Big Mac, que elabora dos veces por año desde 1986, para medir el precio de la clásica hamburguesa en diferentes lugares del mundo. Con ello, se puede comparar el poder de compra de las monedas locales contra el dólar. Las diferencias en los precios del mismo bien permiten inferir qué tan subvaluada o sobrevaluada están las monedas locales.

“De acuerdo con la medición realizada por la revista, un Big Mac cuesta $380 en Argentina y US$5,65 en Estados Unidos. El tipo de cambio implícito es $67,26. La diferencia entre esto y el tipo de cambio real, $96,33, sugiere que el peso argentino está subvaluado en un 30,2%”, sostuvo The Economist, que tomó la cotización del dólar mayorista de comienzos de esta semana. La cifra estuvo ligeramente debajo del 34% que había marcado en el relevamiento de enero.

Así, según el índice, el dólar mayorista debería valer $67,26 para que el Big Mac cueste lo mismo que en Estados Unidos. La diferencia entre ese valor y el tipo de cambio actual indica que los precios en Argentina están baratos en dólares. Medido según la cotización oficial, el precio de la hamburguesa equivale a US$3,95.

Ese efecto se amplía al tomar el valor del dólar blue, que subió $17 este mes. El billete cerró a $185 en el mercado informal este viernes y la subvaluación del peso respecto al dólar, siguiendo la teoría del índice Big Mac superaría el 63%. A ese tipo de cambio, el sándwich cuesta US$2,05.

La diferencia de precios muestra, entre otras cosas, el atractivo económico del país para un turista. El viajero estadounidense que venda sus dólares en en mercado informal podrá adquirir 2,75 hamburguesas en Argentina con los mismos US$5,65 que hubiera gastado para comprar un solo Big Mac en su país de origen.

El ranking latinoamericano

Según el índice Big Mac, las monedas de todos los países de la región están subvaluadas frente al dólar, lo que refleja la debilidad de las divisas latinoamericanas. Uruguay es el país que tiene la hamburguesa más cara, ya que se paga US$5,11 en promedio, y muestra que el peso uruguayo está 9,5% subvaluado.

Brasil también se anota entre los países más caros, ya que la clásica hamburguesa se paga allí US$4,36, lo que refleja una subvaluación de 22,8% para el real

En tercer lugar entre los latinoamericanos aparece la Argentina, seguida por Chile. En el país trasandino, el sándwich cuesta US$3,94, lo que indica que el peso chileno tiene una subvaloración de 30,3%.

En Colombia y Perú, en tanto, la hamburguesa cuesta US$3,37 y US$3,27, respectivamente. De esta manera, el peso colombiano presenta una subvaluación de 40,3% y el sol, de 42,2%.

Finalmente, el Big Mac más barato de la región se consigue en México por unos US$3,17, lo que indica que el peso mexicano está 43,7% subvaluado con respecto al dólar.

¿Cómo funciona?

Según explican los creadores del índice, el mismo se basa en la teoría de la paridad del poder adquisitivo, esto es, la idea de que a largo plazo los tipos de cambio deberían moverse a un ritmo que iguale los precios de los bienes y servicios entre los países. En este caso, se utiliza la hamburguesa de Mc Donald’s, que se vende en las mismas condiciones alrededor de todo el mundo.

“La burgernomics nunca tuvo la intención de ser un indicador preciso de la desalineación monetaria, simplemente una herramienta para hacer más digerible la teoría del tipo de cambio. Sin embargo, el índice Big Mac se ha convertido en un estándar mundial, incluido en varios libros de texto económicos y objeto de docenas de estudios académicos”, indica The Economist.

Sin embargo, la relevancia global del índice Big Mac, llevó al ex secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, había pedido en 2011 a la empresa que no aumentara el precio de esa hamburguesa, en un momento en que la inflación escalaba.

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