En la ruina: el negocio que se esconde para ayudar a cruzar las fronteras cerradas en Venezuela

Una de las peculiaridades que ha causado la pandemia del coronavirus en América Latina es el regreso de cientos de venezolanos a su país tras pasar años en otros países vecinos y que al quedar sin trabajo, optaron por volver.

Pero detrás de esto se esconde un negocio de entrada ilegal de cientos de estos venezolanos y que la BBC pudo relatar en uno de sus informes.

Uno de los venezolanos en cuestión es Luis quien vivió más de dos años en Perú y decidió regresar a su país de origen por la crisis económica que desató la pandemia. En diálogo con BBC Mundo, dijo: “Al llegar te anotan por orden de llegada en una lista y esperas por un brazalete, puedes tardar semanas para entrar”.

Cabe recordar que los aeropuertos en Venezuela se encuentran cerrados desde marzo y la única frontera abierta terrestre es con Colombia. Quienes llegan hasta allí deben pasar por albergues por la cuarentena, lugar que todos quieren evitar.

Para poder ingresar y evitarse esto, muchos optan por sobornar a autoridades. Desde Migración Colombia estimaron que quien determina cuántos cruzan por día es el gobierno de Venezuela y no siempre otorga espacio para 300 cupos los cuáles son establecidos por brazaletes.

Muchos prometen que pueden simplificar esa espera y por ello piden hasta 150.000 pesos colombianos para obtener uno de ellos, el valor es más o menos unos US$40.

Luis comentó sobre esto: “Un compañero pagó 50.000 pesos (US$13), porque se identificó como retirado de la Guardia Nacional (de Venezuela), llegó un viernes y pasó el lunes siguiente. Solo abordan a familias más solventes, saben que los caminantes no tenemos dinero”.

Una de las razones por las cuáles se quiere evitar pasar por los albergues dispuestos por Maduro, es por las pésimas condiciones que se tienen. “No había agua potable, no nos daban las tres comidas. Perdí 15 kilos. Había cinco pocetas (inodoros) para 380 personas, horrible”, expresó un venezolano que pasó por allí.