El verdadero pueblo protesto en La Matanza y repudió la presencia de Berni: casi lo linchan justificadamente

Una serie de incidentes tomaron el protagonismo de la marcha autoconvocada este domingo para pedir justicia por el kiosquero asesinado a sangre fría en un intento de robo en su comercio, en pleno centro de Ramos Mejía.

Fue frente a la Comisaría 2° de dicha localidad, en la cual se encuentran detenidos los acusados (un hombre de 29 años y una menor de 15), donde vecinos cortaron la calle y comenzaron a quemar conos policiales entre otros objetos para encender una fogata en el marco de la protesta que convocó a más de un centenar de vecinos.

Por la noche de este domingo se apagó ese fuego pero se encendió otro, al arribar el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, que fue recibido con insultos y al grito de “asesino” por una turba que se enardeció.

Su presencia, no obstante, fue un reclamo por la tarde, en voz de familiares de la víctima.

Algunas personas se treparon a las columnas de la sede policial. Una señora gritaba desde allí a los móviles de la televisión. Y los agentes policiales formaron un cordón en la entrada de la comisaría, de manera preventiva.

Según explicaban a los gritos, decidieron iniciar las quemas para intensificar su pedido de que no los liberen. Especialmente a la adolescente involucrada en el crimen.

Entre los carteles que se destacaban en la protesta, habían frases como “Basta de Zaraza” o “Matanza zona liberada”. En otra pancarta se leía: “Algo peor que un político corrupto es un ciudadano que los defienda”. El reclamo por el crimen ya impactaba en la política.

El crimen que conmocionó al barrio ocurrió este domingo cerca de las 14, en Avenida de Mayo y Alvarado, en una de las más populares localidades del partido de La Matanza. Según testimonios, al menos dos personas ingresaron al kiosco donde trabajaba Roberto Sabo, de 45 años, para asaltarlo.

Sin embargo, este se habría resistido y,en consecuencia fue asesinado a sangre fría de un disparo en la cabeza.

Los delincuentes instantáneamente huyeron del lugar a bordo de un Ford Focus color negro que le robaron a un remisero después de intimidarlo con un arma de fuego, pero lo chocaron a cuatro cuadras del lugar.

Vecinos de Ramos Mejia reclama por el asesinato una persona frente a la Comisaria Av Mayo al 500. Foto Germán García Adrasti

En el raid delictivo, ingresaron a un supermercado para simular que estaban haciendo compras y cambiarse la ropa, con el objetivo de no ser identificados.

Finalmente, fueron detenidos en avenida de Mayo y Rivadavia, a unos 800 metros del kiosco, en un operativo cerrojo de efectivos de la Comisaría 2da. de Ramos Mejía. En su huida, los delincuentes también habían utilizado una moto que le robaron a un delivery.

Carteles en la protesta por el asesinato del kiosquero en Ramos Mejía. Foto Germán García Adrasti

El padre del kiosquero asesinado: “Me arruinaron la familia”

En el marco de la protesta, Pedro, el padre del comerciante asesinado, dijo entre lágrimas: “Nunca pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron la familia. Nunca más puedo vivir tranquilo”.

“Quiero agradecer a Alberto y a Cristina, que albergan a los chorros, a todos los asesinos, a los matones. Y a Guillermo Moreno”, agregó, con una ironía desencajada por el dolor.

Pedro, el padre del kiosquero asesinado en Ramos Mejía.

“Les quiero decir la frase de Susana Giménez: al que mata hay que matarlo, pena de muerte a los delincuentes”, agregó el padre del kiosquero y siguió, en referencia a los detenidos: “Los tienen guardados acá en la comisaría de Ramos porque los están cuidando para que la gente no les haga nada, manga de…”.

Y siguió: “Agradezco a mucha gente que viene a saludarme, que hace 40 años que trabajo en la misma cuadra. No sé qué decir. Nunca pensé que me fuera a pasar esto. Hay carteles de Espinoza por toda La Matanza sobre seguridad. Seguridad las pelotas, que venga a dar la cara.

Y volvió a enojarse con la política. “Quisiera cortarle las manos a quien vote por Alberto y por Cristina. Porque nunca les pasó nada seguramente. Yo no pensé que me iba a pasar esto. Me arruinaron toda la familia, nunca más voy a vivir tranquilo”.

Enojadísimo y con el obvio dolor, Pedro relató la historia del local que le dejó a su hijo para que trabajara. “Yo empecé hace 40 años, trabajaba enfrente. De a poco lo ayudé con el kiosco, después me retiré porque me jubilé y ahora sigue él con mi nieto. Y ahora no sé qué vamos a hacer porque estamos llenos de delincuentes acá. No sé si mañana voy a trabajar y me matan a mí también”, bramó.

Y nuevamente, apuntó hacia los políticos. “Que (el intendente Fernando) Espinoza, (Axel) Kicillof vengan a dar la cara, sinvergüenzas. Vienen a La Matanza a traer a Los Palmeras y pagar millones de pesos para el baile. Todos los días hay muertos”, agregó y luego se desbordó con comentarios no democráticos.

Desde atrás un vecino gritaba encima: “otro muerto tuyo, Espinoza”, en un reclamo directo al intendente.

 

Cordón policial en la comisaría de Ramos Mejía, ante el reclamo de justicia por el kiosquero asesinado.

Los manifestantes se concentraron frente al comercio para exigir justicia. Más tarde, marcharon a la comisaría 2da, donde los policías evitaron que ingresaran al edificio. Los manifestantes pidieron la presencia del ministro de Seguridad Sergio Berni y del subsecretario General de Protección Ciudadana de La Matanza, Jorge Tapia.

 

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