El staff técnico del FMI aprobó la tercera revisión de la Argentina y se espera la llegada de casi US$ 6.000 millones antes de fin de año

Después de casi una semana de encuentros con funcionarios argentinos, un equipo del Fondo Monetario Internacional (FMI), encabezado por Luis Cubeddu, Director Adjunto del Departamento del Hemisferio Occidental y Ashvin Ahuja, Jefe de Misión para Argentina, acordaron la aprobación de la tercera revisión del acuerdo SAF de 30 meses de Argentina.

“El acuerdo está sujeto a la aprobación del Directorio Ejecutivo del FMI, que se espera se reúna este mes. Una vez completada la revisión, Argentina tendrá acceso a unos US$ 6.000 millones (DEG 4.500 millones)”, indicó el comunicado del FMI.

El FMI destacó que se cumplieron las metas cuantitativas de desempeño hasta fines de septiembre de 2022 incluido el déficit fiscal primario.

El equipo de la entidad que conduce Kristalina Georgieva resaltó los “fuertes controles de gastos y acciones para mejorar la focalización de los subsidios y la asistencia social”.

Además destacó que se cumplieron todas las metas fiscales de reservas y monetarias al 30 de septiembre. Por otra parte se estableció que se seguirá monitoreando y fortaleciendo con las medidas que sean necesarias el mercado financiero en pesos.

En el comunicado se indicó que “a pesar de que existen aún riesgos, se han notado avances significativos desde la llegada del ministro” Sergio Massa.

 

A continuación el texto del comunicado:

“La revisión se centró en evaluar el progreso reciente en la implementación del programa y en llegar a entendimientos sobre políticas para fortalecer aún más la estabilidad macroeconómica en el marco de un contexto más desafiante. Se acordó que los objetivos clave del programa—en particular los relacionados con el déficit fiscal primario y las reservas internacionales netas—permanecerían sin cambios durante el resto de 2022 y 2023 para continuar anclando la formulación de políticas y la credibilidad. Además, se discutió sobre la necesidad de que las políticas se adapten según sea necesario en caso de que se materialicen riesgos externos e internos”.

“A pesar de los desafíos, consecuencia también de la guerra en Ucrania, se cumplieron todos las metas cuantitativas de desempeño hasta fines de septiembre de 2022, incluido el déficit fiscal primario debido a fuertes controles de gastos y acciones para mejorar la focalización de los subsidios y la asistencia social. Recientemente se llegó a un acuerdo de reestructuración de la deuda con los acreedores del Club de París y se han intensificado los esfuerzos para movilizar financiamiento oficial externo. Acciones por el nuevo equipo económico están comenzando a dar sus frutos—la inflación se está moderando (aunque desde niveles altos) y la balanza comercial está mejorando, en gran parte debido a una desaceleración apropiada de la demanda interna y las importaciones. Además, las autoridades siguen encaminadas en cumplir los objetivos del programa para fin de 2022.

“Se han logrado avances, no obstante, las condiciones macroeconómicas son aun frágiles y una sólida implementación del programa es esencial a futuro. En particular, será fundamental continuar con el proceso de consolidación fiscal que prevé una reducción del déficit fiscal primario del 2,5 % del PIB en 2022 al 1,9 % del PIB en 2023. Esto debe estar respaldado por esfuerzos para seguir movilizando ingresos, fortalecer controles de gastos, y mejorar de manera oportuna la focalización de los subsidios y la asistencia social, al tiempo que proporciona espacio para el gasto social y de infraestructura prioritario.

“El marco de la política monetaria y cambiaria debería continuar generando tasas de interés reales positivas y una mejora en la competitividad externa. Estas acciones deberían continuar alentando la demanda de activos en pesos, asegurar una reducción en el financiamiento monetario en línea con las metas del programa y apoyar una reducción gradual de la inflación anual, de alrededor del 95 por ciento para fines de 2022 al 60 por ciento para fines de 2023. Además, sigue siendo esencial mantener una estrategia proactiva de deuda interna para movilizar el financiamiento interno y mejorar el funcionamiento del mercado.

“Las políticas macroeconómicas consistentes también respaldan una mejora en el saldo de la cuenta corriente que, combinado con los esfuerzos en curso para movilizar financiamiento externo, están fortaleciendo la cobertura de reservas—las reservas internacionales netas están programadas para aumentar en US $ 9.800 millones para fines de 2023. Si bien se han adoptado medidas cambiarias administrativas temporales a medida que se abordan los desequilibrios, deben minimizarse en el futuro, ya que no son sustitutos a políticas macroeconómicas prudentes.

“En el aspecto estructural, se necesitan esfuerzos continuos para fortalecer la gestión financiera pública, el mercado de deuda pública en pesos, los marcos ALD/CFT y el potencial exportador neto de los sectores estratégicos, particularmente en energía. El próximo acuerdo de intercambio de información internacional con los Estados Unidos podría apoyar la movilización de ingresos y la acumulación de reservas”.

“Agradecemos a las autoridades argentinas por las discusiones abiertas y constructivas y reconocemos su compromiso continuo para fortalecer la estabilidad y promover el crecimiento inclusivo y sostenible”.

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