El récord de importaciones de combustibles y energía redujo casi 80% el superávit de balanza comercial

El superávit de la balanza comercial se redujo un 79% a US$ 356 millones en mayo, producto de un récord de importaciones impulsado por el fuerte aumento en volúmenes y precios de las compras de combustibles y energía.

El intercambio de bienes y servicios de la Argentina con el mundo alcanzó máximos históricos pero la situación provocada por la guerra entre Rusia y Ucrania más el contexto macroeconómico le resta posibilidad de capturar los beneficios derivados.

Las exportaciones treparon a US$ 8.226 millones, lo que implica un alza de 20,6% en forma interanual. En tanto, las importaciones avanzaron 53,1% hasta los US$ 7.870 millones.

El saldo entre ambas operaciones dejó un margen positivo de US$ 356 millones, que es un 79% inferior a los US$ 1.672 que se habían generado en el mismo mes del año pasado.

De esta forma, en cinco meses la ventas al exterior subieron 26,6% a US$ 35.917 millones, mientras que las importaciones crecieron 44,2% a US$ 22.690 millones. El balance de ese período muestra un superávit de US$ 3.196 millones, que resulta un 43,6% menor si lo cotejamos con el mismo periodo del año pasado.

Esta reducción de los saldos comerciales explica la baja acumulación de reservas que logró el Banco Central durante los primeros cinco meses del año, período de “alta temporada” para la autoridad monetaria a partir de la liquidación de la cosecha.

Debido a los efectos de la guerra entre Rusia y Ucrania, en lo que va de 2022 lo que ingresó por la venta de cereales drena por la cuenta que debe pagar la energía que se importa.

El informe del INDEC que el aumento de las importaciones es producto de un alza de 23,6% en las cantidades y de 23,5% en los precios. El rubro “combustible y lubricantes” tuvo un aumento de 226,7% y es el principal responsable de la caída del saldo comercial.

En tanto, bienes de capital subió 40,0%; piezas y accesorios para bienes de capital 36,9%; bienes intermedios, 36,0% y vehículos automotores de pasajeros, 24,8% y bienes de consumo 23,3%.

Dentro de combustible y lubricantes se destacaron aumentos en las compras de gas natural licuado (US$ 580 millones); gasóleo (US$ 152 millones); fosfato monoamónico (US$ 123 millones); gas natural en estado gaseoso (US$ 121 millones) y y fueloil (US$ 82 millones ).

Par explicar el encarecimiento de las importaciones el INDEC incluyó un informe sobre el costo de los fletes en el que sostuvo que en mayo de 2022, el valor unitario del flete internacional (dólares/tonelada) fue de US$ 113,0 dólares por tonelada, 55,2% superior al de igual período de 2021 (US$ 72,8 dólares por tonelada) y 95,8% superior al de mayo de 2020 (US$ 57,7 dólares por tonelada).

Por su parte, el aumento de las exportaciones se explica en su totalidad por un alza en los precios de 22% dado que las cantidades vendidas se redujeron 1%.

En ese sentido todos los rubros registraron incrementos: combustibles y energía 33,7%; manufacturas de origen agropecuario (MOA), 29,4%; manufacturas de origen industrial (MOI), 17,6%; y productos primarios (PP), 8,6%.

Brasil se mantuvo como principal socio comercial del país. Le vendimos por US$ 1.046 millones y les compramos por US$ 1.491 millones, lo que deja un rojo de US$ 445 millones. El déficit con China fue de US$ 840 millones, por exportaciones por US$ 589 millones e importaciones por US$ 1.429 millones. Con Estados Unidos el saldo fue negativo en US$ 754 millones con ventas por US$ 534 millones y compras por US$ 1.288 millones. En tanto, con la Unión Europea en su conjunto, se obtuvo un superávit de US$ 242 millones, dado que le vendimos por US$ 1.054 y les compramos por US$ 812.

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