El peronismo reprime al pueblo formoseño con gases lacrimógenos que vencieron en 1995

La represión de la Policía de Gildo Insfrán contra los manifestantes que protestaron por el regreso de Formosa a la fase 1 no fue grave solamente por la cantidad de heridos y detenidos, sino también por el tipo de armamento utilizado: gases lacrimógenos vencidos en 1995.

“Largo alcance – Expansión ‘CS’. Vence: julio 1995″, se lee en el grabado de los irritantes químicos que quedaron obsoletos el mismo año en que asumió el gobernador, y cuyas imágenes circularon rápidamente en las redes sociales.

La inscripción CS se debe a los científicos estadounidenses que lo descubrieron (Ben Corson y Roger Stoughton) y remite al clorobenzilideno malononitrilo. Es el compuesto con más presencia en una bomba lacrimógena y produce diversos efectos en el organismo: picor, ardor, enrojecimiento y potencialmente dermatitis alérgica en la piel; derrame de lágrimas, parpadeo involuntario, picor y sensación de ardor en los ojos; y tos, sensación de ahogo, salivación y opresión en el pecho al inhalarlo.

Sin embargo, si se trata de un gas lacrimógeno vencido, causa un daño mucho más potente. La química venezolana Mónica Kräuter, que ganó notoriedad durante las protestas en su país durante 2017 por sus estudios sobre estas armas químicas y sus consejos para protegerse de ellas, afirmó en una entrevista en 2019 que “los productos de degradación de los gases lacrimógenos son extremadamente más tóxicos y peligrosos que el compuesto inicial”.

Según la especialista, el gas lacrimógeno vencido “se descompone en cianuro, fosgeno y nitrógeno que pueden resultar letales”. Y agregó: “Esto es ciencia. Es toxicología. No lo digo yo. Por eso, en cada cartucho se coloca bien visible la fecha de vencimiento”.

Algunos gases incluso advierten en el grabado sobre los perjuicios que pueden generar una vez que expiran. Como los Cóndor, de fabricación brasileña. “Atención: es peligrosa su utilización después de la fecha de vencimiento”, remarcan.

Represión en Formosa: concejales heridos y periodistas detenidos

Una de las personas heridas es Gabriela Neme, concejala formoseña que fue a la protesta porque su hijo se encontraba allí. La mujer ya había sido detenida semanas atrás por haber denunciado las condiciones inhumanas en las que se encontraban las personas en los centros de aislamiento. Junto con Celeste Ruiz Díaz, fueron alojadas durante más de una hora en una dependencia policial.

“Estoy muy dolorida”, le dijo a TN la edil, que fue enyesada en el brazo izquierdo. “Mi hijo fue lesionado en el lugar de su cirugía de riesgo. Gildo Insfrán sos el directo culpable de toda la lesión recibida al pueblo, dictador”, lanzó más tarde en su cuenta de Twitter, donde también publicó otro mensaje con imágenes que dan cuenta de las heridas.

En la violenta represión también resultó detenida la periodista Julieta González, que fue trasladada hasta la comisaría primera de la capital provincial. Son 10 las personas bajo arresto hasta el momento.

 

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