El oficialismo endureció el discurso contra los K

A un mes de las elecciones primarias, las principales espadas y candidatos del gobierno salieron a cuestionar fuerte a sus contrincantes del Frente de Todos. Atrás quedó el tono “zen” de los primeros años de gestión: en Casa Rosada sostienen que la confrontación con el kirchnerismo busca “asegurar” el voto duro del oficialismo.

El miércoles en Parque Norte se lo escuchó a Horacio Rodríguez Larreta insultando: refiriéndose al enfrentamiento de dos facciones de trabajadores de un frigorífico, a las atribuyó al kirchnerismo. “Muestran la hilacha”, dijo refiriéndose a los militantes de la boleta Alberto Fernández-Cristina Kirchner como lo “sucedido en las últimas 48 horas”, y habló de dirigentes “patoteros” en el Obelisco (por Juan Grabois y compañía) y de los sindicalistas “que se cagaron a tiros” en el frigorífico.

La gobernadora María Eugenia Vidal venía de asegurar que un eventual triunfo de Axel Kiciloff en la Provincia sería poner a “La Campora” gobernando el mayor distrito del país. Y en el plenario de Juntos por el Cambio, la mandataria provincial advirtió que “lo peor es que nos querían hacer creer (por el kirchnerismo) que teníamos que vivir en Chernobyl para siempre. Hubo indiferencia, abandono, soledad” y que volver atrás, “es volver a un modelo que hizo mucho daño”.

Ayer se conoció un extracto de una entrevista a Mauricio Macri, que emitirá el próximo domingo CNN en español, en las que el presidente arremetió contra los sindicalistas, hoy alineados en el Frente de Todos. “(Hugo) Moyano deja a mucha gente sin trabajo, (Sergio) Palazzo es un prepotente y (Pablo) Biró un sinvergüenza”, y también cuestionó a Sergio Massa con el apodo que supo endilgarle: “Alguna ventajita debe haber sacado del acuerdo con Alberto Fernández”.

También ayer un ministro de Vidal, Hernán Lacunza (Economía), de habitual bajo perfil, embistió contra Kiciloff: “¿Quién defendió de verdad los recursos nacionales de los bonaerenses? Si con Cristina y Kicillof ministro de Economía nacional llegaron a su mínimo histórico en 2015 (18,8%) y con Macri y Vidal recuperaron desde 2019, por ley y para siempre, todo lo perdido en 12 años K”, posteó el funcionario a través de su perfil de Twitter.

Cerca del ministro de Economía provincial, en tanto, argumentaron que el candidato del Frente de Todos ‘queda muy expuesto su nulo conocimiento de la Provincia y lo poco que defendió el federalismo y los recursos coparticipables que le pertenecían a Buenos Aires’. Es cierto que el ex ministro de Economía del kirchnerismo había cuestionado a Vidal por el manejo de las cuentas públicas.

Lo cierto es que el tono confrontativo de los dirigentes del oficialismo tiene un objetivo: acortar la diferencia que hoy tiene el PJ contra el oficialismo y hace peligrar la reelección de Vidal. “Hay que darle una mano a la gobernadora”, dijo una fuente oficial consultada por este medio.

En tanto, un asesor de Jefatura de Gabinete consultado atribuyó la estrategia “no tanto a un discurso premeditado, sino que cuando se confronta con el kirchnerismo es natural utilizar ese tono: son dos modelos absolutamente distintos”.

No obstante, el funcionario concedió que “sí algunas frases o dichos que se puedan escuchar buscan asegurar el voto duro de Cambiemos teniendo en cuenta que en las primarias votan menos personas. Y luego en la campaña para las elecciones generales, cuando habrá que ir a buscar votos de otros sectores por la polarización, es probable que cambie el discurso”.

Los discursos escuchados en Parque Norte ya habían discurrido en el mismo tono: el oficialismo está decidido a polarizar contra el kirchnerismo y que las PASO “sean una primera vuelta”.

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