El inesperado trabajo que Ramiro Bueno, el hijo del Potro Rodrigo, “agarró” en medio de la pandemia

Rodrigo Bueno, el famoso Potro cordobés, hubiese cumplido 48 años. Y Ramiro, su hijo, lo recordó y habló de sus sueños. En medio de todos estos sentimientos, y mientras apuesta a ser músico, el hijo del Potro contó que trabaja en los vacunatorios del Gobierno de la Ciudad y sorprendió a todo el mundo.

Invitado a Es por ahí, en los mediodías de América, Ramiro habló de su inesperado trabajo en medio de la pandemia, mientras prepara su primer álbum de Hip Hop. “El negocio era que me dedicara al cuarteto, pero no lo que yo quería. Me sentí muy identificado con el hip hop, porque tiene una cultura que me llama mucho la atención”, arrancó Bueno.

“Tranquilamente podría haber usufructuado el lugar de mi papá y ya estaría en un Luna Park. Pero yo sigo mi camino, soy una persona normal”, aclaró Ramiro. “En el género que me estoy desenvolviendo quiero lucharla desde abajo, como hizo mi viejo. Tengo un laburo a la mañana, estoy estudiando en la facultad”, contó el hijo del Potro, que le gusta homenajear a su padre.

“Estudio licenciatura en Comunicación Audiovisual en la Universidad de San Martín. Me recibí de Periodista deportivo y ahora estoy estudiando la licenciatura”, compartió Bueno. “También estoy preparando mi primer álbum. Todavía no hay fecha porque entre el laburo y la facultad, me están comiendo el tiempo. Laburo de siete de la mañana hasta la una”.

“Estoy trabajando en los vacunatorios del Gobierno de la Ciudad, en administrativo”, sorprendió Ramiro. El pibe reveló que se siente acompañado por su padre y contó dos experiencias espirituales que los vincularon. “Fui jugador de fútbol cuando todavía estaba en el colegio. Empecé a entrenar en El Porvenir y, al otro año, me ficharon. El día que empiezo a firmar la planilla, que había venido un delegado de AFA…”, recordó Bueno.

“Empiezo a llenar la planilla y escucho Fuego y pasión (uno de los hits de Rodrigo). Pensé que alguien me estaba jodiendo…”, aseguró Ramiro. “No me conocían en el club, no me habían reconocido. Me doy vuelta y era un pibe de otra categoría, que se le rompieron los auriculares y estaba escuchando música con el teléfono”, confió el músico.

“Y antes de que arranque la cuarentena me presenté en varios bares a hacer improvisaciones. Y cuando estábamos volviendo del bar, en el auto de un amigo, se pone la radio sola y se escucha una canción de mi viejo”, expresó Ramiro.

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