El déficit cero ahora complica las obras con créditos internacionales

El déficit cero que impuso el FMI complicó las obras de gran envergadura que el Gobierno había acordado con los organismos multilaterales de crédito.

La crisis económica ya había decretado la cancelación de una obra importante que había anunciado María Eugenia Vidal en la provincia: el acueducto del Río Colorado, un proyecto que contaba con crédito de la Corporación Andina de Fomento (CAF).

Pero la crisis también impacta a nivel en las obras nacionales pese a que tengan financiamiento externo de organismos como la CAF, el Banco Interamericano de Desarrollo o el Banco Europeo de Inversiones (BEI). Esto a pesar de que, como aseguran en el Gobierno, los créditos internacionales quedaron afuera de la línea de déficit cero pautada con el Fondo Monetario.

Es que aunque la plata provenga del exterior, contabiliza como déficit porque es un préstamo que hay que pagar. “Hoy todo pega en el déficit”, señaló a LPO un funcionario de una de las áreas afectadas.

Estas últimas son principalmente la empresa estatal Aysa, que ejecuta obra pública y el ministerio de Transporte.

Aysa tiene un plan de obras de aproximadamente 600 millones de dólares con financiamiento internacional. Entre otras obras de redes que quedaron en cuestión, la más importante que aprobó el BID es la mega obra del emisario Berazategui, ideado para una disposición adecuada de las aguas residuales generadas por 5,1 millones de habitantes que vierten sus aguas residuales en el Río de la Plata.

En tanto que el ministerio de Transporte tiene varias obras comprometidas con el BID. El caso emblemático de esta área fue la suspensión del soterramiento del tren Sarmiento.

En el Gobierno explicaron que los créditos no están muertos, sino que los fondos son dosificados por Hacienda. El ministro Nicolás Dujovne libera fondos a cuentagotas y no permite al resto de las áreas que usen los créditos al ritmo que planeaban usarlos. “Si le pedís 5 te da 2”, se quejó una de las víctimas.

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