De Robledo Puch a Nisman: los casos más resonantes que investigó el médico forense Osvaldo Raffo

A Osvaldo Raffo lo encontraron muerto este lunes en su casa. Tenía 88 años y era considerado uno de los máximos exponentes argentinos de la medicina forense. Tras su primera autopsia, en 1963, participó en más de 20 mil procedimientos. En su carrera, trabajó en las investigaciones policiales más trascendentales de la historia criminal de nuestro país y se convirtió en referente indiscutible en la materia.

Casos como el de María Soledad Morales, Nora Dalmasso, María Marta García Belsunce y hasta Alberto Nisman fueron investigados por Raffo. El forense también fue quien hizo la autopsia al cuerpo de René Favaloro. Sobre esta intervención, reconocería más tarde, en una entrevista, que en la madrugada de 2000 salió llorando de la morgue judicial porteña.

Su último trabajo de resonancia mediática fue la intervención como perito de la querella del caso por la muerte de Alberto Nisman. El especialista, convocado por Sandra Arroyo Salgado, madre de las hijas del fiscal, consideró que había sido asesinado en Puerto Madero. El 7 de mayo de 2015 les dijo a los medios: “Nosotros creemos que esto no fue suicidio ni accidente”.

Sobre Carlos Robledo Puch, a quien examinó más de 20 veces en 1980, aseguró que era “un psicópata cruel y desalmado”. Su trabajo fue fundamental para develar los misterios de la mente del asesino serial que confesó los crímenes de 11 personas en 1972. Con apenas 20 años, “el ángel” había sido condenado a cadena perpetua tras ser encontrado culpable de los homicidios, de 17 robos, una violación y dos secuestros.

Nora Dalmasso apareció asesinada en su casa de Villa Golf el 26 de noviembre de 2006. Estaba semidesnuda y estrangulada con el lazo de su bata. Raffo investigó sobre el crimen de la mujer de 51 años y explicó en conferencia de prensa el 5 de junio de 2007: “La víctima fue violada y estrangulada. Ocurre que nos encontramos con un homicidio que tiene marcadores médico legales que conectan al asesinato con la violencia sexual. Nora pudo haber muerto en la cama defendiéndose panza arriba. Pienso que el criminal tomó su cabeza y la golpeó contra la pared o el piso para después arrojarla sobre la cama”.

El 6 de abril de 1994, el cuerpo del conscripto Omar Carrasco fue encontrado a 700 metros del edificio del cuartel en Zapala, donde el joven de 19 años hacía la Colimba. Tenía el torso desnudo y un pantalón varios talles más grande. Según la primera autopsia, Carrasco había muerto por un golpe en el pecho, al caerse en algún sitio cuando se quiso escapar del servicio militar obligatorio. Raffo, que hizo una segunda autopsia, sostuvo que murió por una paliza. El 31 de enero de 1996 el subteniente Ignacio Canevaro fue condenado a 15 años de prisión, y los soldados Cristian Suárez y Víctor Salazar, a 10. También el sargento Carlos Sánchez fue encontrado culpable y recibió una pena de tres años por encubrimiento.

En el caso María Soledad Morales, un médico de la policía catamarqueña determinó en un primer momento que la joven de 18 años había muerto por una fractura en la mandíbula, provocada por el peso de una enorme piedra que le tiraron en la cabeza. En 1991, Osvaldo Raffo, Osvaldo Curci, Daniel Crescenti y José Patito determinaron que esa fractura era post mortem. Para ellos, la causa de la muerte había sido una severa intoxicación por cocaína que llegó en forma involuntaria al cuerpo y que produjo una falla cardíaca. En conferencia de prensa Raffo indicó: “Discuten los magistrados cómo llegó el tóxico al cuerpo de la muchacha. Fue voluntario, suicidio o qué, esto es patrimonio de los señores juristas”.

La modelo Alicia Muñiz tenía 32 años cuando fue asesinada por Carlos Monzón el 14 de febrero de 1988. En un primer momento, el excampeón del mundo afirmó que había sido un accidente y había asegurado que la mujer se había caído del balcón interno de la casaquinta en la que veraneaban en Mar del Plata. Raffo explicó que cayó del balcón ya muerta porque su pareja le había pegado una trompada y la había ahorcado con ambas manos. Por eso al cuerpo le faltaba el músculo esternocleidomastoideo, que evidenciaba la compresión manual, prueba del estrangulamiento. “La estranguló con ambas manos y luego la arrojó”, sostuvo el perito al diario El Día en marzo de 1988. Por el homicidio, Monzón fue condenado a 11 años de prisión.

El homicidio de la socióloga María Marta García Belsunce ocurrió en su casa del barrio cerrado El Carmel, ubicado en Pilar, el 27 de octubre de 2002. Inicialmente se creyó que la muerte había sido causada luego de que la mujer se cayó el bañera, pero luego se descubrió que había sido asesinada de cinco disparos en la cabeza. “Los disparos sobre la cabeza de María Marta fueron hechos a distancias distintas. Los primeros, que fueron catalogados como cerrados, no eran así. Eran cercanos. A unos dos centímetros. Los disparos de atrás fueron a contacto. Por ese motivo, el gas pega en el hueso y rompe y destruye la piel por delante”, explicó Raffo. En mayo de 2007 el forense indicó que “en un sujeto vivo ‘La Gotita’ se puede utilizar para cerrar un corte que no requiera de sutura producido, por ejemplo, por una hoja de afeitar”, pero aclaró que tanto en una persona viva como muerta, con ese pegamento no se podía cerrar un agujero de bala.

Osvaldo Raffo había nacido en Parque Patricios el 31 de octubre de 1930. Fue encontrado muerto de un balazo este lunes en la bañera de su casa en el partido bonaerense de San Martín. En el lugar, los investigadores hallaron una nota firmada en la que explicaba que no aguantaba más los dolores de una enfermedad que padecía. Junto a él, también había un arma calibre 38. El caso quedó a cargo de la fiscal Ruiz de la Unidad Fiscal 2 de San Martín.

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