Condenaron en San Luis a un hombre que prostituía a su novia en Mendoza

Un tremendo caso de explotación sexual, violencia y amenazas se ventiló la semana pasada en la Justicia Federal de San Luis, en donde un hombre fue condenado a cinco años de prisión por someter a su pareja. Según las denuncias de la víctima, alguno de los hechos ocurrieron en Mendoza.

Gustavo Marcelo Dospital (41) llegó al banquillo de los acusados admitiendo los cargos en su contra, y accedió a un juicio abreviado que alivió un tanto su situación. El hombre estaba acusado de maltratar a su pareja, de 28 años, a quien durante años golpeó, amenazó y hasta llevó a otras provincias a prostituirse. Según el fallo del tribunal de San Luis, en una oportunidad la joven apretó el botón antipánico en un hotel de Mendoza.

Además, de las declaraciones testimoniales surge que la mujer estuvo en Buenos Aires y Córdoba. A todos estos lugares llegó para ser víctima de hechos sexuales, por los cuales el sospechoso lograba un rédito.

Este hombre tenia prohibición de acercamiento hacia ella por denuncias de violencia de género, sin embargo, no respetaba las medidas de restricción y se la llevaba bajo amenaza. En alguno de los viajes hasta la hizo robar, tal cual refleja la investigación.

Con la ayuda de su familia hizo la denuncia, aunque luego de eso siguieron los ataques en busca de venganza. Detenido desde el 2017 Dospital logró acordar un juicio abreviado-admite las acusaciones a cambio de una pena no tan severa-, y recibió 5 años de condena, sobre delitos que contemplan de 4 a 8 años de prisión.

El imputado fue juzgado por el artículo 145 bis del Código Penal, que prevé penas para el que ofreciere, captare, trasladare, recibiere o acogiere personas con fines de explotación, ya sea dentro del territorio nacional, como desde o hacia otros países, aunque mediare el consentimiento de la víctima.

Específicamente se le aplicaron los incisos 1 (cuando mediare engaño, fraude, violencia, amenaza o cualquier otro medio de intimidación o coerción, abuso de autoridad o de una situación de vulnerabilidad, o concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre la víctima, y el 6 (cuando el autor fuere ascendiente, descendiente, cónyuge, afín en línea recta, colateral o conviviente, tutor, curador, autoridad o ministro de cualquier culto reconocido o no, o encargado de la educación o de la guarda de la víctima): Todo esto en el marco de la Ley 26.842 de Trata de Personas.

 

También podría gustarte